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PETA |
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EL CONTENIDO DE ESTA SECCIÓN PUEDE HERIR SU SENSIBILIDAD
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Detrás de la lana negra y rizada que al tacto parece «seda líquida» hay todo un matadero que se lleva por delante a miles de fetos, porque es de corderos no natos de donde se extraen las codiciadas pieles. Y el próximo invierno, según apuntaron los recientes desfiles de Milán y París, la piel de astracán volverá a ser la gran reina del abrigo. ¿Pero estaría usted dispuesto a cubrirse con ella de saber que cada pieza requiere el sacrificio de 30 fetos? Aunque es una práctica milenaria en Asia Central, la denuncia llega ahora de la mano de la Sociedad Humanitaria de EEUU, que logró filmar estas crueles imágenes en una granja uzbeka. ¿Y por qué fetos? Porque si el animal nace, en pocos días su pelo pierde el codiciado rizo y su valor cae. Preguntado por CRONICA, Rick Swain, autor del documental, se reafirma en su denuncia, niega la acusación de montaje (se la hacen peleteros de EEUU, Europa y el Gobierno uzbeko) y arremete contra la alta costura y su clientela. Hace tres años quien se plantó contra esta animalada fue la diseñadora Stella McCartney al acusar a Madonna, ahora ex amiga, de lucir un abrigo de astracán procedente de fetos. |
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| Fuentes:
Respect for Animals / HSUS Traducción: Fundación Altarriba |
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| Durante años, la industria peletera le ha dicho al mundo que la piel de oveja karakul, llamada también astracán, era un simple subproducto de animales de consumo de carne. También han insistido en que la mayoría de las pieles (las obtenidas de fetos de cordero de una manera repulsiva) provenían de abortos naturales y espontáneos de las ovejas. Para quien haya oído tales explicaciones durante años, no será una sorpresa saber el resultado de la investigación de la Humane Society of the United States (HSUS), que demuestra que la realidad es algo diferente.
Uzbekistán es el área originaria del karakul, aunque también se encuentran en Asia Central, Afganistán y Namibia. Las ovejas karakul pueden reproducirse a lo largo de todo el año, y la inseminación artificial se aplica para seleccionar el color. La fecha exacta y la hora de esta inseminación se anotan cuidadosamente para determinar el momento preciso en el que la oveja irá al matadero para extraerle su última cría. Las pieles del corderito alcanzan un precio nada despreciable, pero son las de los fetos las que baten récords, y cuestan casi el doble que las otras. Hoy en día, la piel de karakul está muy solicitada y es de uso habitual en la industria de la moda.
La oveja tiene entre 3 y 5 crías a lo largo de su vida, que se le quitan de una forma aterradora, cuando ni pueden sostenerse en pie, a los pocos días de nacer, para matarlos. Según investigaciones independientes, la raza karakul posee un fuerte instinto de manada, y las hembras son madres muy protectoras, siempre pendientes de sus crías, así que podemos imaginar la terrible angustia que se apodera de ellas cuando les arrebatan a sus hijos recién nacidos. Después de matarlos, los bebés son despellejados, y el resto de su cuerpo sencillamente se tira: es falso por completo que su piel sea un subproducto de la industria cárnica. |
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| No te va a ser fácil leer la descripción que hacemos a continuación de los testimonios de la HSUS, de primera mano, sobre la muerte de la hembra preñada. El final de la oveja, en su último embarazo, es atroz. La arrastran a la sala de sacrificio, la derriban al suelo, la ponen boca arriba y a continuación le cortan el cuello, sin aturdimiento previo: le hacen un primer tajo muy profundo para después decapitarla. Unos minutos más
tarde, ponen el cuerpo sin cabeza en un tablero: se percibe un movimiento
vigoroso dentro del útero, del feto luchando por sobrevivir. Cuando
este movimiento por fin se detiene, ponen unos grilletes al cadáver
de la madre, la cuelgan y la despellejan. Acabada esta operación,
abren el útero de otro tajo y sacan el feto, muerto o agonizante. |
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La investigación de la HSUS (ver Video en la columna izquierda), cuyos detalles emitió la NBC, revelan que son los caprichos de la industria peletera los que dictan esta muerte de las ovejas y fetos karakul, premiando la textura, el color y el brillo de las pieles. Como hemos explicado antes, la piel del feto de -15 días es más suave que la del de -5. De la misma forma, la de la cría de 5 horas es mejor que la de 3 días, y por eso se incrementa su valor en el mercado. La industria peletera niega que se mate a las ovejas adultas por sus fetos, y pregunta por qué un granjero de estos iba a matar a un animal para obtener una sola piel. Respuesta: porque hay mucho dinero en juego. Un abrigo de cordero karakul cuesta como mucho unos 10.000 euros, mientras que el feto puede alcanzar más de 20.000 euros. Aunque a principios de los 90 disminuyó su uso, este tipo de piel parece que vuelve a interesar. Diseñadores tan conocidos mundialmente como Ralph Lauren y Karl Lagerfeld la están utilizando en sus creaciones. Por ellos y por otros como ellos, la cría de karakul sigue en Afganistán, Turkmenistán y otros países de Asia Central, provocando la muerte semanal de miles de ovejas y de sus fetos de la forma que hemos descrito.
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Cada año, la industria de la moda utiliza unos 4.000.000 de pieles de cordero, pero como hay muchas hembras preñadas que también mueren, la tasa de mortalidad es mucho más elevada.
La muerte de estos animales de granja es tan cruel, grotesca e inexcusable como la del resto de los que mueren por su piel.
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