© PETA
 

EL CONTENIDO DE ESTA SECCIÓN PUEDE HERIR SU SENSIBILIDAD

Si estás estudiando Bellas Artes, Diseño Gráfico, ..., puedes participar en el concurso internacional de diseño de
PÓSTERS ANTI-PELETERÍA
Fundación Altarriba
lo coordina en España
1º Premio Internacional de
5.000 euros
EL ASTRACÁN COMO MATERIA PRIMA
EN CATALÀ

EL MUNDO - CRÓNICA 27 DE MARZO DE 2005

PIELES / EL ABRIGO MAS EXCLUSIVO
Perdón, pero hay que verlo

PARA confeccionar una sola prenda larga de astracán se requiere la piel de treinta fetos
MIGUEL ROZAS

Las respuestas a todas las preguntas que siempre te has hecho sobre la industria peletera.

El contenido de estos links puede herir su sensibilidad
.
 
El uso de piel de perro y gato es habitual en algunas industrias. Una gran parte procede de China, donde los animales se despellejan aún vivos muchas veces, después de recibir una paliza que intenta matarlos: "el perro meneaba su rabo, como muestra de su confianza [...] Tras unos instantes y estando el perro todavía vivo, el carnicero comenzó a quitarle la piel al perro. Según uno de los reporteros, pudo ver como el perro, ya sin piel todavía pestañeaba"
El contenido de este link puede herir su sensibilidad
.
Vivir y morir en una granja peletera, los dos escalones del infierno. Nacer en cautividad no libra del tormento a estos animales destinados a cubrir con su vida las espaldas adineradas.
El contenido de este link puede herir su sensibilidad
.
.
La verdad de la industria peletera: ejemplos de los animales que son torturados en cautividad para que ciertas "personas" puedan después gastarse una millonada en taparse con los restos
El contenido de este link puede herir su sensibilidad
.
.
. La guía de PeTA de ropa sin crueldad (en inglés).
.
Hay muchas páginas web, en distintos idiomas, donde puedes informarte sobre todo este lamentable negocio, que se lucra del tremendo sufrimienro de millones de animales, y que la industria intenta mantener oculto.
 
Infórmate sobre los diseñadores y marcas que NO utilizan piel natural.
 


VÍDEO de la investigación.
CON CARGA DIRECTA
Advertimos que la crudeza de las imágenes puede herir gravemente su sensibilidad

UN MATADERO «DE MODA». Para obtener la lana del feto de la oveja Karakul, primero se degüella a la madre. Cuando se ha desangrado, se la cuelga de un gancho, se secciona el abdomen y se extrae el útero. Después, se rasga la placenta, se saca el feto y se despelleja.

El oscuro secreto del astracán más exclusivo se esconde en los vientres preñados de las ovejas karakul que se sacrifican, para las pasarelas de la moda, en las lejanas montañas de Uzbekistán.

Detrás de la lana negra y rizada que al tacto parece «seda líquida» hay todo un matadero que se lleva por delante a miles de fetos, porque es de corderos no natos de donde se extraen las codiciadas pieles. Y el próximo invierno, según apuntaron los recientes desfiles de Milán y París, la piel de astracán volverá a ser la gran reina del abrigo. ¿Pero estaría usted dispuesto a cubrirse con ella de saber que cada pieza requiere el sacrificio de 30 fetos?

Aunque es una práctica milenaria en Asia Central, la denuncia llega ahora de la mano de la Sociedad Humanitaria de EEUU, que logró filmar estas crueles imágenes en una granja uzbeka. ¿Y por qué fetos? Porque si el animal nace, en pocos días su pelo pierde el codiciado rizo y su valor cae.

Preguntado por CRONICA, Rick Swain, autor del documental, se reafirma en su denuncia, niega la acusación de montaje (se la hacen peleteros de EEUU, Europa y el Gobierno uzbeko) y arremete contra la alta costura y su clientela. Hace tres años quien se plantó contra esta animalada fue la diseñadora Stella McCartney al acusar a Madonna, ahora ex amiga, de lucir un abrigo de astracán procedente de fetos.

Fuentes: Respect for Animals / HSUS
Traducción: Fundación Altarriba
LAS VERDADES DEL BARQUERO

Durante años, la industria peletera le ha dicho al mundo que la piel de oveja karakul, llamada también astracán, era un simple subproducto de animales de consumo de carne. También han insistido en que la mayoría de las pieles (las obtenidas de fetos de cordero de una manera repulsiva) provenían de abortos naturales y espontáneos de las ovejas.

Para quien haya oído tales explicaciones durante años, no será una sorpresa saber el resultado de la investigación de la Humane Society of the United States (HSUS), que demuestra que la realidad es algo diferente.

Karakul es el nombre de una raza de oveja con una lana muy suave. Aguantan temperaturas extremas, tanto de frío como de calor, y podría ser la primera raza ovina domesticada por el hombre.

© HSUS

Uzbekistán es el área originaria del karakul, aunque también se encuentran en Asia Central, Afganistán y Namibia. Las ovejas karakul pueden reproducirse a lo largo de todo el año, y la inseminación artificial se aplica para seleccionar el color. La fecha exacta y la hora de esta inseminación se anotan cuidadosamente para determinar el momento preciso en el que la oveja irá al matadero para extraerle su última cría.

Las pieles del corderito alcanzan un precio nada despreciable, pero son las de los fetos las que baten récords, y cuestan casi el doble que las otras. Hoy en día, la piel de karakul está muy solicitada y es de uso habitual en la industria de la moda.

30 días antes de nacer, la piel es extremadamente suave, y se usa para fabricar carísimos bolsos, sombreros, guantes e incluso bañadores. Entre 10 y 15 días antes de nacer, la piel es sedosa, lisa y ligera, con una textura ondulada, y brillante. La de los corderos de 1 a 3 días de edad, ya nacidos, es finamente rizada y brillante, y su precio cae de manera considerable en el mercado de la moda.

© HSUS

La oveja tiene entre 3 y 5 crías a lo largo de su vida, que se le quitan de una forma aterradora, cuando ni pueden sostenerse en pie, a los pocos días de nacer, para matarlos. Según investigaciones independientes, la raza karakul posee un fuerte instinto de manada, y las hembras son madres muy protectoras, siempre pendientes de sus crías, así que podemos imaginar la terrible angustia que se apodera de ellas cuando les arrebatan a sus hijos recién nacidos. Después de matarlos, los bebés son despellejados, y el resto de su cuerpo sencillamente se tira: es falso por completo que su piel sea un subproducto de la industria cárnica.

EL "PROCESO DE FABRICACIÓN"

No te va a ser fácil leer la descripción que hacemos a continuación de los testimonios de la HSUS, de primera mano, sobre la muerte de la hembra preñada.

El final de la oveja, en su último embarazo, es atroz. La arrastran a la sala de sacrificio, la derriban al suelo, la ponen boca arriba y a continuación le cortan el cuello, sin aturdimiento previo: le hacen un primer tajo muy profundo para después decapitarla.

Unos minutos más tarde, ponen el cuerpo sin cabeza en un tablero: se percibe un movimiento vigoroso dentro del útero, del feto luchando por sobrevivir. Cuando este movimiento por fin se detiene, ponen unos grilletes al cadáver de la madre, la cuelgan y la despellejan. Acabada esta operación, abren el útero de otro tajo y sacan el feto, muerto o agonizante.

SOBRE LA INVESTIGACIÓN

La investigación de la HSUS (ver Video en la columna izquierda), cuyos detalles emitió la NBC, revelan que son los caprichos de la industria peletera los que dictan esta muerte de las ovejas y fetos karakul, premiando la textura, el color y el brillo de las pieles. Como hemos explicado antes, la piel del feto de -15 días es más suave que la del de -5. De la misma forma, la de la cría de 5 horas es mejor que la de 3 días, y por eso se incrementa su valor en el mercado.

La industria peletera niega que se mate a las ovejas adultas por sus fetos, y pregunta por qué un granjero de estos iba a matar a un animal para obtener una sola piel. Respuesta: porque hay mucho dinero en juego. Un abrigo de cordero karakul cuesta como mucho unos 10.000 euros, mientras que el feto puede alcanzar más de 20.000 euros.

Aunque a principios de los 90 disminuyó su uso, este tipo de piel parece que vuelve a interesar. Diseñadores tan conocidos mundialmente como Ralph Lauren y Karl Lagerfeld la están utilizando en sus creaciones. Por ellos y por otros como ellos, la cría de karakul sigue en Afganistán, Turkmenistán y otros países de Asia Central, provocando la muerte semanal de miles de ovejas y de sus fetos de la forma que hemos descrito.

 

CIFRAS DE MODA

Cada año, la industria de la moda utiliza unos 4.000.000 de pieles de cordero, pero como hay muchas hembras preñadas que también mueren, la tasa de mortalidad es mucho más elevada.

Hay muchos diseñadores de peletería que usan directamente piel fetal, pero hay otros que compran la versión más barata, creyendo que es en efecto un subproducto de la industria cárnica, como el cuero. También hay muchos consumidores que se ha tragado la misma historia.

© HSUS

La muerte de estos animales de granja es tan cruel, grotesca e inexcusable como la del resto de los que mueren por su piel.

 

CÓMO AYUDAR
Si no estás de acuerdo con esto, hay varias cosas que puedes hacer para ayudar a acabar con este comercio:

- Difunde esta información:

- Si ves a alguien con prendas de astracán, infórmale de que está hecho de fetos de oveja, y de cómo muere la madre, lo más probable es que no lo sepa.

Si encuentras productos de astracán en una tienda, presenta una queja al responsable explicándole como se fabrican, y di que dejarás de comprar allí.

- Si en una revista ves un anuncio de prendas de astracán, escribe una carta al director e infórmale de lo que hay detrás de esa publicidad y solicita que publiquen también la verdad sobre cómo se obtiene.

-No compres prendas de astracán. De hecho, no compres ninguna prenda de piel, porque todo ese comercio es cruel con los animales de forma inherente.

- Recuerda que esta piel, además de astracán, recibe diferentes nombres: karakul, oveja persa, broadtail, karakulcha, cha, breitschwanz, swakara, namikara, nakara, agnello di persia y krimmer.

- Informa a la prensa local sobre esta industria.

 
HAZTE SOCIO
Necesitamos que nos ayudes a seguir luchando por los animales. Las ONG dependemos de vuestra generosidad para seguir trabajando.

 

Fundación Altarriba: Pau Claris 87 - 08010 Barcelona | Teléfono (+34) 93 412 00 73 | altarriba@altarriba.org
© 2003 - 2005 Fundación Altarriba, Amigos de los Animales