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El Refugio Familiar tuvo su origen en los animales que la propia Gloria Casas, Presidenta del Patronato y Fundadora, había ido recogiendo en su propia casa, sobre todo de las carreteras. Comprobar que un número de animales de distintas especies podían convivir sin problema en régimen familiar, nos impulsó a crear este refugio, o casi santuario, que fue el primero.
Casi todos los animales pasan largamente de los diez años de edad, y también casi todos ya han llegado muy mayores. En el refugio familiar se ha dado cobijo a perros ciegos de casi quince años, a perros enfermos, a perros maltratados, y a gatos en las mismas circunstancias.
En total, unos 70 animales. Pero nada hace recordar aquí la imagen tradicional de un refugio. |
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| En una finca de 6 hectáreas, totalmente vallada, ubicada en una zona natural protegida de Girona, la Fundación Altarriba mantiene este ejemplo singular de convivencia en familia de perros y gatos recogidos del abandono y del maltrato, que tienen aquí su casa para siempre. |
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Los animales que viven en el Refugio Familiar de la Fundación Altarriba vienen de situaciones de abandono y/o maltrato. El 90% de ellos son de edad muy avanzada, lo que supone una atención muy directa y múltiples dolencias, unas más fáciles de atender a diario que otras. |
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No hay jaulas, ni cheniles: sólo una casa y el campo para correr y jugar, con dos pequeños lagos donde los animales suelen bañarse.
Ninguno de estos animales está en adopción. Las circunstancias en que todos llegaron son dolorosas, trágicas en muchos casos.
Por eso, la Fundación les da cobijo de forma permanente, porque aquí les compensamos, si es que ello es posible, del daño que han sufrido. |
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Macario, por ejemplo, un caniche de casi 20 años, con graves problemas de corazón, que alguien fue a abandonar a la puerta de la perrera de Barcelona. Estamos casi seguros de que su dueño murió, y los herederos (hijos o sobrinos) consideraron que era una molestía heredarlo junto con el piso y la cuenta bancaria. Ni se molestaron en atarlo. De alguna manera, Macario consiguió llegar hasta la carretera en un lugar que desconocía, y en el que hay grandes terraplenes, y una señora lo encontró vagando sin rumbo en la salida a la carretera a punto de que lo atropellaran. Pasó sus últimos años feliz aquí, libre y atendido.
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Otros como él han sido Campanilla (mapache, rescatada de una jaula en la que casi ni podía girarse), Trufita (caniche de 2 kg., arrojada por su dueña a un contenedor de basura con 20 años, ciega, dos hernias, en una caja entre trapos sucios de aceite), ...
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Casi todos llegan medio arrebatados a la muerte (inducida) in extremis, o abandonados porque están cercanos a ella. Una vergüenza en ambos casos para los propietarios, y de momento además, según las leyes, una "nadería". |
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En buena parte, los perros que viven en el Refugio Familiar padecen algún tipo de merma física, entendida como enfermedad de difícil o nula curación, o como falta de algún sentido, sobre todo la vista.
Los perros más ancianos y frágiles, que además suelen estar casi ciegos, si no del todo, tienen su "hogar" en la cocina, donde están calentitos y vigilados todo el día, durmiendo tranquilitos. Los demás ya lo saben y respetan ese sitio por completo. |
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| Desde luego, hay sus filias y sus fobias, como en todo grupo, pero resulta esclarecedor que puedan convivir todos juntos, incluso cuando llega uno nuevo. Quizás es que de entrada ya se siente apabullado por el bloque, pero lo cierto es que la integración suele ser siempre óptima, incluso con los gatos, que conviven con los perros sin mayor estrés. |
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Los domingos son el "Día del Gato", y salen todos a dar un largo paseo por el bosque junto a Gloria Casas. De hecho, a las 9 de la mañana, minuto arriba minuto abajo, ya están todos delante de la puerta esperando impacientes para salir en tropel. |
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Los gatos, que también hay y muchos, viven en el piso de arriba, aunque algunos se las ingenian para bajar por el tejado y salir de paseo al campo, y otros sencillamente salen para pasar el rato con los perros (por ejemplo para dormir o para discutir por la propiedad de una chuche).
En realidad, disfrutan de absoluta libertad, y en función de su carácter y sus gustos son más o menos aventureros. |
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| Nunca se ha producido ningún incidente entre gatos y perros: están perfectamente integrados como grupo, tanto en el exterior como dentro de la casa. De hecho, incluso comparten cama; a varios gatos les gusta dormir entre las patas de los perros más grandes, o acurrucados junto a su lomo. |
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Pero no sólo en perros y gatos se pasa el día. Tenemos un amplio elenco de otras especies: algunos animales viven allí con nosotros y otros, simplemente vienen de visita... (y a ver si pillan algo comestible de manos de Gloria). |
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Tenemos gallinas, muy curiosas de observar: van en grupo de amigas y hacen el vacío a la que llega nueva.
También contamos con una nutrida familia de patos salvajes que en la última escala migratoria decidieron que en aquel estanque estaban muy bien, y además había una señora que les daba de comer. Aquí siguen con sus patitos. |
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"Panchito" es un mapache encantador, sociable, cariñoso. Le encanta comer galletas y que se las den con la mano. Se hizo tan amigo de D'Artagnan, que le acaricia la cara.
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Y los mapaches, ambos rescatados de una vida en minúsculas jaulas. "Panchito" llegó el primero, estaba en una especie de pecera en una tienda, a la venta. "Campanilla" llegó después, procedente de una jaula en la que vivía sola; una vez al día la puerta se abría y le pinchaban. Nos dejó en otoño de 2009...
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Viven en una instalación especial con su trozo de bosque, sus árboles, sus casitas y zonas de juego. Los mapaches comen cerca de la media noche. Cuando llegó "Campanilla" se le hizo una instalación especial, contigua a la de "Panchito", pero impidiendo la comunicación visual. Era parte del proceso de adaptación de ambos, que debía ser gradual para garantizar una buena convivencia posterior. En todo momento se siguieron las recomendaciones de un profesional en la conducta de estos animales. Finalmente, incluso se eliminó la zona intermedia, y ambos recintos son ahora uno sólo, con varios metros de altura y una gran superficie, construido en el bosque, lo que les permitía incluso trepar a los árboles (donde tienen algunos escondites) y llevar una vida muy cercana a la que debería haber sido la suya natural, de no haber ido a parar al comercio de animales de compañía.
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La vida es familiar, en casa. La cocina es una fila interminable de comederos, colocados por orden estricto de llegada. Cada uno sabe cual es su sitio. |
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El desayuno "se sirve" hacia las 11 de la mañana, y siempre es comida guisada, para todos.
Comen todos juntos, por la mañana.
La cocina, como decíamos antes, es una fila interminable de perolas de distintos tamaños, en la que se colocan todos con el hocico dentro de la suya, y los ojos en la correspondiente del vecino. |
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| También en la cocina suelen dormir los más frágiles, los que son muy mayores, de unos 15 años de media, y los que están ciegos. El día comienza a las 9 de la mañana. A esa hora, ya hay tumulto en las habitaciones, y los que duermen en la cocina van dando golpecitos a los comederos como si fueran los maitines, para recordar que es la hora del desayuno. |
| Luego hay que salir a corretear (el que "puede", porque el que "no quiere", sale sí o sí, como Elvis (ahora Paquito). |
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Todo este mundo animal está bajo la responsabilidad y la atención directa de Gloria Casas, fundadora de la Fundación Altarriba y presidenta del Patronato.
Ella prepara los desayunos y pone la merienda-cena (un poquito de pienso), medica, vigila, lleva al veterinario y pega los gritos de rigor para mantener un mínimo de orden y cordura dentro de este pequeño caos de ladridos y maullidos. Suerte que grita fuerte y que ellos son muy obedientes (excepto Tinaja, que va por libre).

Metro fue arrojado a las vías del metro de Barcelona por su propietario de una patada, el 6 de julio de 2001. Tenía entonces unos dos años. Su rescate paralizó dos líneas del metro durante tres horas, y esa circunstancia fue muy criticada por ciertas personas.
En general, entre salidas y entradas, comidas y "descomidas", el día acaba para perros y gatos hacia las 21:00, y mandarlos a dormir es una cosa, y que lo hagan es otra: siempre queda algún rebelde que aprovecha para acompañar a dar la cena al mapache o para averiguar en la cocina si hay algo de interés alimenticio aprovechable... |
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| Nuestro centro ha salido eninnumerables ocasiones en los medios de comunicación escrita y en televisión. Su planteamiento y su forma de trabajar, además de su propia existencia, constituyen una iniciativa novedosa y llamativa. Por su interés, reproducimos la doble página de la revista americana The Christian Science Monitor que, en 2004, utilizó imágenes de nuestro Refugio Familiar al dedicarnos un reportaje de dos páginas titulado: "Los animales abandonados encuentran refugio". Esta publicación cuenta con siete premios Pulitzer. |
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La financiación del Refugio Familiar es 100% privada: socios, donativos y apadrinamientos. |
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¿Quieres ver
a los animales y animarte a apadrinar a alguno de ellos?
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También puedes colaborar con una donación... |
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| ¿Puede visitarse el Refugio Familiar? |
Por motivos de operatividad, y para mantener el ritmo necesario de trabajo, las visitas al Refugio Familiar están restringidas solamente para socios de la Fundación Altarriba y padrinos de los animales. Gracias por vuestra comprensión. Para concertar día y hora, llama por teléfono al 93 412 00 73
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| ¿Puede adoptarse un animal del Refugio Familiar? |
| No. Los animales que viven en el Refugio Familiar han llegado después de pasar situaciones graves de abandono y/o maltrato, en su mayor parte ya ancianos, y además heridos o enfermos, o con alguna minusvalía, como la ceguera. Su recuperación aquí es casi inmediata. Se relajan y disfrutan de la vida quizás por primera vez. Por eso se quedan con nosotros hasta el final. |
| Quiero dejar a un animal en el Refugio Familiar... |
| En el Refugio Familiar los animales viven "en familia", es decir, libres por la casa y por el campo si lo desean. No hay jaulas. Son una media de 70 juntos, entre perros y gatos, todos ellos al cuidado de una sola persona. Mantener estas condiciones de vida, incluyendo por supuesto una higiene extrema, hace imprescindible poner una limitación, por lo que no podemos aceptar ningún animal. El "uno más no importaría" sería hasta cierto punto aceptable, pero tampoco podemos hacerlo porque esa frase nos llega varias veces por semana. |
| ¿Qué gastos hay en el Refugio Familiar? |
| Los derivados del número de animales en alimentación, atención sanitaria e higiene. La mayor parte son ancianos, y necesitan no sólo alguna medicación sino a veces una comida especial. Son frecuentes las visitas al veterinario, incluyendo a los especialistas, sobre todo el oftalmólogo. Están también los que necesitan tratamiento por diversas enfermedades. Y hay un importante capítulo dedicado a los productos de limpieza, sobre todo la lejía: la higiene en el centro es extrema. |
| ¿Cómo se financia? |
| El Refugio Familiar se financia con donativos, con el apadrinamiento de los animales que viven en él, y con ayuda de los benefactores del centro. |
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Fundación Altarriba: Pau Claris 87 - 08010 Barcelona | Teléfono (+34) 93 412 00 73 | altarriba@altarriba.org
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