Hazte socio de Fundación Altarriba
Maltratar a los animales: la CAZA
 
La Caixa 2100 - 3006 - 91 - 2200715135
Caja de Ahorros de Navarra: 2054 - 0301 - 14 - 9160273710

Según la Real Academia Española de la Lengua, cazar es, en su primera acepción, "tr. Buscar o seguir a las aves, fieras y otras muchas clases de animales para cobrarlos o matarlos". Eufemísticamente denominada "actividad cinegética", la caza consiste en frío en perseguir cualquier animal vivo, para comer, divertirse o comerciar, aunque en realidad lo primero (comérselos) no deja de ser un punto añadido, cuando sucede, a los dos segundos. Y en realidad, excepto en el caso de comunidades indígenas, hoy en día no es necesario salir a cazar para sobrevivir, no estamos por tanto ante una caza de subsistencia, sino ante una caza de divertimento.

Psicológicamente podemos estar ante una simple descarga de frustración o violencia humana, haciendo uso de un instrumento legal. Para los propios animales constituye también un drama (aparte por supuesto del hecho de morir), ya que son abundantes los casos de heridos que quedan a su lenta agonía solitaria, sin rematar, o los que padecen durante días incluso atrapados y mutilados por cepos, lazos, ligas o redes.

Cazador de osos con el trofeo. Kodiak National Wildlife Refuge, Alaska. La caza de osos en el parque nacional es una importante forma de entretenimiento.
1957 © US Fish and Wildlife Service, National Digital Library

El Plomo

Si nos centramos en la escopeta, estamos hablando además de miles de millones de perdigones esparcidos que contaminan de plomo el entorno con consecuencias fatales para todos.

"De las aproximadamente 100.000 toneladas anuales de plomo destinadas mundialmente a la producción de perdigones para caza y tiro deportivo, unas 5.000 toneladas se emplean en España. Su abandono en la naturaleza, junto con el plomo procedente de otras actividades como la pesca deportiva o las prácticas militares, comporta un grave problema de contaminación ambiental y de intoxicación en animales, principalmente salvajes. Los efectos de contaminación y de incorporación en las cadenas tróficas de formas más biodisponibles derivadas del plomo procedente de perdigones se han puesto de manifiesto en distintas ocasiones, y se ha sugerido que vegetales, hongos e invertebrados son una vía posible de entrada de ese plomo para los vertebrados superiores. En cuanto a los efectos de intoxicación, ésta se produce por la ingestión inadvertida de perdigones o de pesos de pesca, y por esta causa se han descrito casos sobre todo en aves acuáticas y en rapaces, aunque también en ganado vacuno o incluso en reptiles y mamíferos marinos. En España, la ingestión de perdigones produce anualmente la muerte de unas 50.000 aves acuáticas, muchas de ellas especies protegidas. Por otra parte, también en este país se han producido dos de las tres epizootias mundiales por plumbismo en flamencos, y el primer caso de muerte por ingestión de plomo en un buitre de la zona del Paleártico. El problema en España es preocupante, pero en ningún modo exclusivo". (De la página web de la Real Federación Española de Caza)

Perdigones en la molleja de un ave. US Geological Survey
 
* Necesitamos que opines sobre:
Las Rehalas
 
La actuación de la Administración

Hazte socio de Fundación Altarriba