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por
Michael Flynn
Superintendente de Ayuda a Operativos, Scottish SPCA
Fotografías: Michael Flynn, Crocodile Park Torremolinos |
| La
Scottish Society for the Prevention of Cruelty to Animals, Sottish
SPCA
Quiere dar
las gracias a:
Fundacion Altarriba
Guardia Civil Española
y
Crocodile Park Torremolinos |
Desde 1975 está vigente en el Reino
Unido el “Acta de Animales Salvajes Peligrosos”. Este Acta
prohíbe la tenencia de ciertas especies animales (excepto si
las Autoridades Locales otorgan una licencia especial) que puedan representar
un peligro para el público en general. Entre estas especies prohibidas
se encuentran los grandes felinos, las serpientes venenosas y todas
las variantes de Cocodrilos, Caimanes y Aligátores.
Las licencias para su tenencia
se otorgan exclusivamente cuando el solicitante puede acreditar que dispone
de un espacio adecuado y seguro y, además, tiene un profundo conocimiento
de la especie en cuestión y sus particularidades.
En junio de 2004, el Oficial
de Apoyo de Investigación (ISO) de la Scottish SPCA tuvo conocimiento
de la existencia de una persona, en Edimburgo, que intentaba vender a
través de Internet un ejemplar de caimán (Caiman crocodilus).
El ISO contactó con el vendedor y le dijo que quería comprarlo
para su hijo de 20 años. Durante esa conversación el vendedor
confesó carecer de licencia para tener el animal, pero añadió
que “no te tendrás que preocupar de nada si no se lo cuentas
a nadie”. Nuestro oficial solicitó una entrevista personal
para concretar, pero el vendedor se negó a darle información
sobre su dirección ni sobre el lugar en el que estaba el caimán.
A partir de aquí, se fueron produciendo más contactos telefónicos
entre ambos, hasta que el vendedor estuvo seguro de que la solicitud era
real, y de que no se trataba de la policía siguiendo su rastro.
Confiado, el vendedor entonces
sí ofreció a nuestro oficial (que utilizaba un nombre falso)
verse en persona, y quedaron pues citados en un aparcamiento de las afueras
de Edimburgo, donde se fijó un precio de 375 libras esterlinas
por el animal (554 euros). En este punto, el ISO se puso en contacto con
el oficial Gavin Rose, de la Policía de Lothian-Borders, para solicitar
apoyo (la Scottish SPCA puede iniciar procesos de arresto, pero no detener
a una persona directamente), y a continuación citó al vendedor
en el aparcamiento de un almacén eléctrico a unos 5 kilómetros
del Aeropuerto de Edimburgo.
Al llegar al aparcamiento,
el ISO y otro inspector, ambos de paisano, detectaron el vehículo
que había descrito vendedor como propio, mientras el oficial Ross
y otro más, también de paisano, se quedaban a la entrada
del recinto en un coche de policía camuflado. Los dos primeros
se acercaron al vehículo y se presentaron a los dos hombres que
había junto al coche; el vendedor abrió el maletero y dentro
había una caja de 120 cm de largo, que contenía un caimán
de 120 cm de largo.
El ISO levantó
la mano para alertar a la policía; ante el gesto, el vendedor
intuyó que algo no iba bien, y dijo que dejaba allí
la caja y se largaba con el coche; en ese momento, nuestro agente
ya se identificó como miembro de la Scottish SPCA, y el vendedor
contestó con un “genial, puedes quedártelo gratis”,
mientras intentaba arrojar la caja fuera del coche, momento en el
que llegó la Policía. El vendedor, llamado Quinn,
fue arrestado de inmediato, y también su amigo, ya que se
negó a identificarse. La caja con el caimán fue trasladada
desde el coche de Quinn a una furgoneta de la Scottish SPCA que
llegó en ese momento para llevarlo de inmediato al centro
de un particular, debidamente autorizado, para que se ocupara de
él. |
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Quinn y su amigo fueron
trasladados a una comisaría de policía local para ser interrogados
y acusados de posesión ilegal de fauna salvaje peligrosa, de conducta
delictiva y peligrosa (en tanto había intentado entregar un animal
salvaje peligroso a un particular) y además de maltrato animal
por transportar al caimán en condiciones inadecuadas.
Nuestro ISO y la policía
descubrieron que Quinn había comprado el animal hacía cuatro
meses a un desconocido en un aparcamiento cercano a Glasgow. Quinn explicó
que meses atrás había visitado un acuario y al ver una cría
de caimán, pensó que sería una buena mascota. Cuando
lo compró debía medir unos 20 cm, pero su tamaño
final iba a ser de metro y medio.
Se le preguntó su
dirección y donde había tenido al reptil, y resultó
vivir en la planta 15 de un bloque de apartamentos en Edimburgo, en la
zona de Leith, donde tuvo al animal en la bañera, aunque había
intentado instalar una zona con estanque para él en el cuarto de
estar. La policía y el ISO visitaron el piso y vieron que el Caimán
había vivido en efecto en el baño, y lo único que
podía considerarse hecho para su bienestar era una bombilla de
60w suspendida sobre la bañera. Se preguntó a Quinn con
qué lo alimentaba, y éste contestó que con truchas
y ratas muertas, y que había conseguido meterlo en la caja atrayéndolo
con un cadáver de rata. Más tarde, se presentaron los cargos
contra él y quedó en libertad bajo fianza hasta acudir a
juicio.
El caimán se quedó
en su nuevo hogar temporal durante varios meses mientras la SSPCA buscaba
otra ubicación para él, ya que los cuidadores se mudaban
en breve y no podrían seguir atendiéndolo. Esto representaba
un problema para la SSPCA, ya que en el Reino Unido hay poquísimos
lugares adecuados y autorizados para cuidar de estos animales. Por otra
parte, el clima del país no permite que puedan estar al sol de
forma natural, y necesitan contar con iluminación especial ultravioleta.
Tras innumerables llamadas telefónicas conseguimos convencer al
Centro de Recepción de Animales del aeropuerto de Heathrow para
que se ocuparan allí de él de forma temporal. El ISO y yo
mismo tuvimos que cogerlo y llevarlo en una furgoneta (en un contenedor
diseñado especialmente) hasta el Centro de Recepción de
Animales, a 640 kilómetros.
El ISO se puso a buscar
un hogar permanente y adecuado para el caimán, pero ningún
zoológico del Reino Unido se interesó, y alguien sugirió
entonces un santuario en España, por lo que empezó a realizar
gestiones en esa dirección.
Mientras el ISO intentaba
organizar este tema, yo me encontraba en Barcelona, en la II CIPLAE que
organizaba la Fundación Altarriba, para presentar una ponencia
sobre la experiencia escocesa en materia de legislación sobre el
bienestar animal. También estaba como ponente el comandante Modesto
Piriz, del SEPRONA. Al acabar la conferencia intenté hablar con
el Sr. Píriz para preguntarle por el santuario que el ISO había
encontrado, pero lamentablemente yo no hablaba castellano y él
no hablaba inglés. Por suerte, estaba presente Matilde Figueroa,
de la Fundación Altarriba, que pudo hacer de intérprete.
A través de ella supe que el SEPRONA traslada los animales de esta
especia al Crocodile Park, de Torremolinos; el comandante me dijo que
contactaría con ellos e intentaría ayudarnos.
Al volver a Escocia de la
II CIPLAE, recibí un email de Matilde en el que me comunicaba que
el comandante Píriz se había puesto en contacto con el parque,
y que accedían a recoger al animal.
En ese momento, en el Centro
de Recepción de Animales se recibió con entusiasmo la noticia
de que el caimán iba a ser trasladado a un nuevo hogar, y les gustó
saber que era en España, pero además nos preguntaron si
podíamos echarles una mano: cinco años antes, les habían
llevado un caimán que apareció abandonado en Londres en
una cabina de teléfonos. Tuvieron la suerte de encontrar un zoo
autorizado que se lo quedara, pero al jubilarse el propietario, el animal
tenía que volver con ellos, y no tenían a donde llevarlo,
así que nos pidieron que preguntáramos al parque si podían
quedarse también con su caimán.
En marzo de 2005 hablamos
con Philip, el propietario del Crocodile Park de Torremolinos, quien nos
dijo que el comandante Píriz del SEPRONA se había puesto
en contacto con él, y que con mucho gusto aceptaba ambos animales.
Llegados aquí, pedimos
a nuestro departamento de Relacione Públicas que organizara el
traslado, lo más barato posible, para que pudiéramos llevar
los caimanes a Torremolinos. Se las arreglaron para encontrar vuelos gratuitos
(excepto tasa) para el ISO y para mi desde Heathrow hasta Madrid, para
alquilar un coche barato, y para buscarnos alojamiento dos noches, también
gratis.
El 9 de abril de 2005 ambos
salimos del aeropuerto de Edimburgo a las 05:00 de la mañana, y
llegamos a Heathrow a las 08:30, recogimos la caja con los dos caimanes
y nos aseguramos de que embarcaban en el vuelo de Madrid. Llegamos allí
a las 14:30, recogimos el coche, cargamos la caja, y condujimos durante
5 horas y media hasta llegar al Crocodile Park de Torremolinos, a las
21:00, donde nos esperaba Marian, la esposa de Philip, y Enrique, el director
del parque.
Sacamos los caimanes de
la caja de uno en uno y Enrique cortó la cinta que mantenía
cerrada sus bocas antes de dejarlos en su nuevo estanque.
Ambos volvimos al parque
al día siguiente y descubrimos encantados que los animales se habían
adaptado estupendamente. Enrique y Marian nos dieron la bienvenida y nos
mostraron todo el parque, que alberga trescientos cocodrilos, aligatores
y caimanes en unas instalaciones magníficas. Enrique es un gran
conocedor de estos reptiles, por los que siente verdadera pasión,
y nuestros dos caimanes están ahora en un lugar infinitamente mejor
de lo que hubieran soñado tener en el Reino Unido. Una vez recuperados
y sanos por completo, podrán disfrutar del sol y vivir casi como
si estuvieran en libertad.
En la II CIPLAE señalé
que escocia seguramente tiene mejor legislación sobre bienestar
animal y un mayor esfuerzo en su cumplimiento; sin embargo, en esta ocasión
España ha prestado una ayuda definitiva a Escocia para garantizar
una vida mejor a dos criaturas inocentes, y personalmente se lo agradezco.
Me gustaría dar las
gracias a Matilde Figueroa de la Fundación Altarriba, cuya traducción
y trabajo incansable han permitido que esto sucediera, y el comandante
Píriz por su ayuda y su consejo, y por supuesto al Crocodile Park
de Torremolinos.
Quinn, y fue declarado culpable
de dos cargos. Se la prohibido la tenencia de animales durante cinco años.
En mayo ha comparecido de nuevo responder del resto de los cargos pendientes,
y a la condena anterior se ha añadido una multa de 600 libras esterlinas
(unos 900 euros), de las que 400 han sido un donativo a la SPCA (Quinn
está en paro, pero ha tenido que desembolsar esa cantidad), además
de la mención de “condenado por crueldad con los animales”
en su expediente personal.
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