45 Octubre - Diciembre 2005
 
 
TORDESILLAS, punto negro en la vergüenza colectiva
44 - julio / agosto 2005

Excmo. Sr. D. Emilio Álvarez Villazán
Alcalde de Tordesillas,

Sirvan estas líneas para decirle públicamente, y en su persona al resto de la Corporación Municipal que usted preside y a la mayoría de los ciudadanos cuya representación política usted ostenta, que desde cualquier punto de vista, incluyendo el cultural (y este incluso en primer lugar), la celebración de su “torneo” del Toro de la Vega es una vergüenza y una indignidad, para nosotros y para cualquiera con un mínimo sentido de la ética, del gusto, de la modernidad e incluso de la evolución de las especies.

Justificar su celebración en que se ha producido durante siglos, y es una tradición por tanto, simplemente indica, en nuestra opinión, que el nivel de embrutecimiento humano puede ser largamente perdurable en determinadas comunidades, y más que un argumento de orgullo, debería considerarse una señal de alarma.

Nos parece especialmente grave que ciudadanos de Tordesillas tengan que dirigirse a gente de protección animal forastera, y de incógnito y sin girar a la cabeza, como ocurrió el domingo en la concentración, para susurrar frases como: “Sois pocos para la horda de salvajes que os está esperando en la plaza”, “No sois los únicos que pensáis así”, “Si hablamos, aquí nos linchan” o “Por favor, no nos dejéis solos”.

Nos parece especialmente grave que fuerzas antidisturbios deban garantizar la integridad física de quienes, en ejercicio le recuerdo de su libertad constitucional, han ido a protestar contra su salvaje forma de celebrar las fiestas locales. Dice mucho en contra de Tordesillas tanto la presencia masiva de fuerzas de seguridad, como que éstas hayan tenido que escoltar en todo momento a los defensores de los animales, acompañándolos incluso hasta la salida del pueblo, o vigilando sus vehículos para evitar actos de vandalismo.

Nos parece especialmente grave que la prensa de la zona manifieste su temor a cubrir su famoso alanceamiento del toro, incluso con éste ya muerto, por las agresiones y el riesgo físico que supone ser descubierto con una cámara en la vega.

Nos parece especialmente grave que niños y adolescentes ya estén imbuidos del ansia de linchamiento, y que reaccionen con la violencia física y verbal con que lo hicieron, ante la mirada de satisfacción de sus padres, y que esperen con ilusión ese día del año en el que saldrán armados con lanzas a atravesar de manera salvaje e inmisericorde a un pobre animal aterrorizado, a arrancarle los ojos y los testículos, para que el Ayuntamiento testimonie su hombría con una medalla.

Y nos parece especialmente grave, para finalizar, que toda esta exaltación de la violencia, de la sangre, del horror y de la vergüenza, venga sustentado por un Ayuntamiento que se dice a sí mismo progresista, y que en la práctica se aferra al mantenimiento de la tortura más indigna como ofrenda a una Virgen, y para honrar su nombre.

Entendemos que es obligación de las autoridades, a cualquier nivel que se encuentren, el promover la calidad de vida física y mental de sus gobernados; en el caso de Tordesillas, ustedes han fallado completamente en la mayoría de los ciudadanos, y han dejado en la indefensión más absoluta a los demás. Es una vergüenza para quienes ejecutan y para quienes consienten.

Atentamente
Fundación Altarriba, Amigos de los Animales

11 de SEPTIEMBRE 2005.
CONCENTRACIÓN CONTRA EL «TORO DE LA VEGA»
Tordesillas, Plaza del Ayuntamiento.
por Alejandra Mier
Delegación de la Fundación Altarriba - Gijón

 

El viaje a Tordesillas para participar en la concentración en repulsa por el «espectáculo» del Toro de la Vega nos trasladó a una realidad que sabíamos que existía pero a la que no le tomamos el pulso con frecuencia. Vivir en una ciudad como Gijón en la que hay corridas de toros (desgraciadamente) pero sólo una vez al año, no hay canódromo, no hay caza con galgos,... nos pareció una inmensa suerte que hasta entonces no valorábamos en su justa medida.

Llegamos a Tordesillas y nos recibieron con violencia, mirándonos de reojo, con insultos y abucheos.

Con el patrocinio de Caja España y la bendición del alcalde, Emilio Álvarez, quien comprendía el sentimiento de indignación de sus conciudadanos y valoraba la «tolerancia» que mostraban ante la «provocación» y «ataque a una de las tradiciones más sagradas, el día de la fiesta grande y en su propia casa», los lugareños se envalentonaron como lo harían dos días después frente a Olvidado.

Los argumentos racionales para defender esta tradición no existen así que se agarran a frases tan estúpidas como que «a los toros no les hacen daño las lanzas» o «si no sufre, sólo lo matamos». Dicen los del Patronato del Toro de la Vega que tienen la obligación legal y sagrada de transmitirlo a sus descendientes y hacer que en ellos se perpetúe esta tradición y cuentan con mecenas para ello: el Ayuntamiento de Tordesillas, Castilviejo corredores de seguros, Hostal San Antolín, Muelas, Biona, Aula Mentor, Normativa y Medio Ambiente S.L. y Gecarsa.

Y mientras, 150 personas intentan leer un comunicado sobre lo que opinan de esta barbarie y las entidades que apoyan la concentración. No hay manera. Música muy alta, pasodobles, suenan de forma que la portavoz no escucha ni sus propias palabras al leer el texto. Los insultos se suceden y concluyen con una lluvia de polvorones del Toro y todavía se sienten los vecinos ofendidos por osar concentrarse en fecha tan señalada.

Acaba el acto y tras ser escoltados por las fuerzas de seguridad hacia el autobús o los vehículos particulares la sensación que queda es que 48 horas después un toro será lanceado en aquellas tierras hasta la muerte y aunque la concentración ha sido un paso hacia el fin de la horrible tradición sabe a poco.

Pasito a pasito se hace un camino pero es agrio. Quizás se haya empezado a salvar al toro del 2010 o al del 2020 pero deja un sabor agridulce no poder hacer nada por Olvidado, sólo recordarlo.

 
 
TAURÓMACOS AL ATAQUE
43 - abril / junio 2005

por Marc E. Boillat

He leído una noticia de aquellas que, a no ser por mi propensión proteccionista, cuya befa me produce cierto enfado, son solamente aptas para hacer morder los labios de risas hasta al individuo más huraño.

Se trata de una pobre ofensiva de los taurómacos que, una vez más, demuestran hacerse el cerebro un nudo a la hora de utilizar el lenguaje y la argumentación sosegada. Ellos saben solamente perseguir, torturar y acabar con unas cuantas vacas. El lenguaje no es lo suyo; ellos no hablan, ¡actúan! Y eso, a causa de múltiples razones que voy a listar:

1) No saben expresarse con elegancia y objetividad;
2) Suelen recurrir a agresividad y talante violento para defender sus puntos de vista;
3) Se lían con los conceptos más elementales, que no logran manejar pese a sus atrevimientos.

Todo inició con un rebote de los violentos matarifes por la multa (por cierto anunciada) que la alcaldía de Tarragona impuso a la desafiante plaza de toros de esa ciudad por permitir la entrada al ruedo de menores de 14 años, en desprecio del artículo 6.2.a de la Ley catalana 22/2003 de protección de los animales.

La denuncia que llevó a la sanción de la alcaldía fue interpuesta por PACMA (Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal), que basó sus alegaciones en pruebas fotográficas de menores que accedían, acompañados, al coso.

La asociación taurómaca “Burladerodos.com” se quejó de la sanción alegando que las fotos tomadas concernían a menores, lo que es una ilegalidad.

Al analizar su ofensiva, uno se sorprende al ver como las elementales argumentaciones desplegadas no vayan más allá de una conceptualización de parvulario, a pesar de haberles probablemente costado, a sus autores, magna fatiga mental.

Análisis de la rabieta.

Cabe anticipar que, pese a la gravedad de la incorrección que afecta a todo el discurso ofensivo de ese grupo de agitados histriones, hay una debida atenuante, consistente en que es más que probable que, no obstante sus esfuerzos, los interesados no hayan detectado la simpleza y equivocación de sus argumentaciones, ni lograrán verla nunca.

Por esta limitación que les afecta, bien merecen una excusa que no otorgaríamos a intelectos de otro nivel.

1. No saben expresarse con elegancia y objetividad. Los taurómacos, en su perorata, atacan los conceptos fundamentales de la Ley catalana de protección animal 22/2003 de una manera chabacana, esgrimiendo argumentos puerilmente subjetivos tales como “que no es justa” (ya que les afecta). Este perorar, típico de los jóvenes por debajo de los 14-15 años, es sorprendentemente empleado por personas adultas que, sin embargo y análogamente a los pre-adolescentes, no saben aceptar la derrota ni la frustración de sus caprichos. Luego de expresarse – bastante vulgarmente –, pasan a atacar montados en su Rocinante de batalla de siempre, a saber, la monserga de la tradición y el llamamiento a la lucha para conjurar su trágica, anunciada desaparición de la península ibérica y de su cultura. Este desgraciado argumento, refutado con amplitud y calidad de argumentos una y otra vez, vuelve a flote cada vez que los aficionados a la “violenta matanza ritualizada de bóvidos” – alias “tauromaquia” - padecen algún nuevo golpe. Personalmente no creo que detrás de su insistencia por un argumento destartalado y temblequeando se deba a estrategia o mala fe; más bien creo que no logran aferrar el sentido de las críticas demoledoras que les conciernen, creo que no logran leer y comprender algo más complejo que un tebeo.

Para terminar, de su escrito se entrevé una rabieta que se expresa mediante términos que rozan el insulto y que expresan desprecio por quienes no piensan como ellos. Y todo ello solamente porque la nación, en su mayoría representada en la Ley, no quiere más identificarse con unos matarifes agresivos y chovinistas. Con esto demuestran no aceptar el principio de la mayoría, una de las notas distintivas de los sistemas pluralistas y democráticos. Este tipo de rasgo psicológico caracterizado por el autoritarismo, es típico de las sociedades chovinistas y represivas, que ellos bien representan ya a partir de su manera de argumentar.

2. Recurren siempre a agresividad y talante violento. En su crítica apodan a los contrarios de “listos” y otros términos sarcásticos baratos por el estilo, lo que demuestra una agresividad gratuita alineada con su incapacidad para el debate civilizado y educado. Esto podría interpretarse como una confirmación de aquella violencia que aprenden desde pequeños también yendo a ver masacres de animales inocentes como si fuera la norma del comportamiento. Además, expresan su violenta actitud cuando afirman que “nadie les puede decir como educar a sus hijos”, desafiando así hasta a la Ley que resume, por su legitimidad, los principios básicos del Derecho.

3. Se lían con los conceptos más elementales, que no logran manejar. Tras toda esta confusión de conceptos, emociones y rabietas, lo más divertido llega cuando los matarifes se atreven en el terreno de la especulación intelectual. No sabemos si ello sea el fruto de la contribución de algún “docto” del grupo, pero propendemos por pensar que no, que se trata simplemente de un brote de valor intelectual autónomo, aunque lo único que consigue es hacernos pasar un buen rato de risas.

En efecto, atacan la denuncia y la sanción por el siguiente motivo, según ellos, “jurídicamente” fundado. Dicen que, siendo ilegal la toma de fotos de menores sin el permiso de sus tutores (los inconscientes e infractores padres que los llevaban al ruedo), la denuncia estaría afectada por ilegalidad, y así también la sanción.

Este discurso puede hallar adhesiones, pero solamente entre aquellos que no conocen bien los principios generales de la ley. Esto no quiere decir que no haya administradores o juristas que puedan estar convencidos de la corrección de tal argumento, pero, si se tomaran la molestia de estudiar y comparar los ordenamientos más avanzados y de tradición democrática más consolidada, hallarían la constate por la que una prueba tomada en violación de ciertas normas de procedimiento se puede considerar como válida cuando no hubiese otra manera para llegar al descubrimiento de la infracción y cuando haya proporcionalidad entre la irregularidad procedimental el interés protegido. El Derecho no permite que se recurra a él para legitimar conductas inmorales o ilegales ni escudarse detrás de supuestas irregularidades para franquear la Ley.

Es obvio que los padres de esos menores eran quienes voluntariamente incumplían la ley y que ocultar el menor, como es praxis periodística, afectaría a la totalidad de la prueba, puesto que el infractor podría alegar que no conoce al menor (cuya identidad no se podría revelar).

En segundo lugar los taurómacos vuelven a insistir sobre el hecho de que son los padres los que deben decidir acerca de la educación de sus hijos.

Para sustentar sus argumentaciones recurren – ¡y como no! – al viejísimo parangón entre “malos” y “malísimos”, sacando a relucir, con dramatismo diletante, que “el mismo día en que los padres llevaban a sus vástagos al ruedo”, un joven de 16 años mataba a tiros en EE.UU. a sus abuelos, profesores, un guardia jurado de la escuela, y 5 compañeros, para luego suicidarse. Ese joven “nunca había ido a una corrida de toros”, concluyen simplonamente los taurómacos. Con esto demuestran no comprender el concepto fundamental y las debidas diferencias entre antisocialidad, asocialidad, violencia, agresividad y crueldad. Para ellos, todo es lo mismo, y la prohibición de la entrada de los menores a los “espectáculos” taurinos se habría decretado para evitar que los niños conviertan en asesinos en serie o cosas por el estilo. Con esto, hacen alardeo de insuficiente perspicacia, ya que eso no es exactamente el motivo.

Es obvio que no todos los asesinos, delincuentes, y sujetos violentos que gozan – o no – del sufrimiento ajeno se han formado en los ruedos taurinos, así como es obvio que no todos los taurinos son unos sujetos agresivos sudados y exaltados. Lo que la prohibición refleja, por el contrario, es un conjunto de factores más complejos que se resumen en:

1) Recoger la voluntad de la mayoría de los catalanes que ya no se identifican con la tauromaquia y rechazan estos espectáculos;
2) Proteger a los menores que – como indica esa ciencia que los taurinos evidencian desconocer, son psiques inmaduras e impresionables - de escenas que pueden afectar profundamente a su equilibrio mental;
3) Proteger a los animales de sufrimientos inútiles y anacrónicos apoyados solamente por una minoría, al menos en Cataluña.

Como se ve el entramado de la prohibición no es tan sencillo y llano como creen nuestros amigos matarifes.

Los taurinos dicen ser “muchos” en el mundo y llaman a la lucha para defender su tradición. Que sean muchos en el mundo es un dato relativo que hay que poner en comparación con otro término para definir esa supuesta profusión. Si lo relacionamos con los aficionados al “Tag of War” en Escocia, probablemente resultarán ser muchos; pero, si simplemente los relacionamos con las mentes normales que no aprecian ni quieren que los animales sean tratados y masacrados de esa manera, y bien, los taurinos no amontarán más que a un puñado de personajes bizarros extrapolados de otros tiempos y culturas.

E incluso de querer concederles el beneficio del número, resultaría bastante sorprendente que esa cantidad se esparza integralmente entre América Latina y España, mientras que Cataluña se quiere alejar de ese tipo de cultura, y en Francia, el otro país europeo que aún mantiene esa sandez, los taurinos sean justamente “4 gatos”.

En cuanto a la afirmación taurómaca de “ausencia de estudios científicos” que prueben que la violencia hacia los animales conduce a serios disturbios de la personalidad, los taurinos demuestran no haber aún aferrado la siguiente proporción: “no todos los maltratadores de animales son psicópatas; la inmensa mayoría de los psicópatas tienen un historial de maltrato de animales”. Ser un disturbado mental no es sinónimo de haber llegado a padecer un trastorno a través de presenciar espectáculos violentos con toros en tierna edad. Sin embargo, no hay duda de que algún que otro espectáculo violento Jeff Weise debe de haberlo vivido en sus carnes. El problema pues, no está en los toros en sí, sino en la violencia* que ellos engloban y que no acarrea por ejemplo el “Rodeo” americano. Sobre el nexo entre disturbios de la personalidad y crueldad con animales, hay consenso entre los estudiosos y existe copiosa literatura e investigaciones que ya he mencionado difundidamente en otros escritos. Los taurinos deberían leer dichos estudios antes de dejarse tentar en proferir tan fáciles cuan infundadas conclusiones.

Pero su propensión para la auto-justicia y rebeldía agresiva se demuestra patentemente en su rechazo a conformarse a Derecho, insistiendo obtusamente en que “nadie puede decirles como educar a sus hijos”. Aquí la confusión mental que evidencian es titánica, mezclando en una menestra incomestible valores elevados y viles bajezas, como cuando fusionan “educación de los menores” (una actividad delicadísima que incide sin retorno en la construcción de la personalidad) y “espectáculo violento”, “crueldad”, “desobediencia civil e infracciones a las leyes”. El hecho de que quieran educar a sus hijos en estos valores debería justificar ya de por sí el retiro de la potestad.

Contrariamente a su creencia, la sociedad en la que ellos quieren insertarse e insertar a sus hijos, sí que puede legítimamente exigirles que se conformen a ciertos valores generalmente aceptados (en el objeto que nos concierne, alejar a los menores de ciertas influencias nefastas), cosa que hace a través de la Ley. El hecho de no quererse conformar a dichas exigencias sociales es lo que se califica como “a-socialidad” y, cuando llega a infringir las normas jurídicas, como “anti-socialidad”.

Esperaría que esta explicación excitara en los taurómacos una debida revisión de sus prioridades y construcciones intelectuales, pero no me hago ilusiones, sé que no entenderán ni un tercio de lo escrito. Por lo tanto me lo tomo como un pequeño desahogo para aquella propensión proteccionista que se ha sentido befada por tan bufo ataque.

En conclusión: bien hicieron los de PACMA en fotografiar a los menores que eran llevados al ruedo por sus irresponsables padres, puesto que de no ser así, el apartado 2.a del artículo 6 de la Ley catalana quedaría en letra muerta. Y si esos faranduleros padres quisieran denunciar, que lo hagan, así la Generalitat podrá multar y perseguir directamente a los responsables directos de tanta desobediencia.

* La definición exacta de “Violencia” es: “Ejercer fuerza injusta para obligar otros a hacer o no hacer algo”.

 

 
 
Circos, fieras y la protección de los animales
41 - noviembre / diciembre 2004

por Luis Luque
En aquellos años de la postguerra española, en la primera década de los años 40, el circo era para aquel niño su espectáculo preferido.

Recuerdo de aquellos tiempos, entre otros, el circo Trébol, el Colsada, el Americano, que solían instalarse, junto al río Segre, en la explanada del Mercado de San Luis, cerca de la Cruz Roja y del Banco de España.

El circo Amar, creo que de origen francés, lo hizo una vez en el campo de Marte, hoy invadido por la construcción, donde parece que Julio César luchó contra Pompeyo.

Payasos, trapecistas, malabaristas, magos, qué emoción ver actuar al gran Chéfalo, que constituía, junto a Fú-man-chú, uno de los pilares de la magia con sus espectaculares trucos y, sobre todo, las fieras. Era difícil de entender un circo sin fieras y el niño que yo era, sin ninguna duda, no hubiera asistido al programa de ninguno que no las presentara. Me gustaban los animales por encima de todo y díganme qué animales podía yo ver en la naturaleza de aquella Lérida: carpas en un Segre que, a su paso por la ciudad, pasaba casi sin agua; algunas anguilas, renacuajos, ranas, los pobres perros vagabundos, abandonados, que el hombre del carrito verde recogía y los llevaba a sacrificar; los pájaros del cielo... Por supuesto, nadie en aquel entonces, hablaba de maltrato animal, ni de derechos para los animales, ni tan siquiera de que había que conservar el medioambiente. Tampoco en las películas de Tarzán -que llevaron a Jane Goodall a convertirse en una mítica defensora de los chimpancés- se hablaba de nada de esto y hoy sería imposible ver, lleno de fuerza, a mi admirado Johnny Weismuller apuñalando con su gran cuchillo a un impresionante rinoceronte. Tarzán, amigo de monos y de elefantes, acompañado siempre de la genial "Chita", de Jane y de Boy, no lo era tanto de los leones y de otros animales, incluidos los negros salvajes, que a su vez, le temían, como temían el "yú-yú" de la montaña donde se situaba el misterioso cementerio de los paquidermos, tan buscado por los malvados hombres blancos que perseguían el marfil.

Los tiempos cambian y, en este caso, para mejor. No han cambiado, ni mucho menos, lo suficiente en lo que se refiere al respeto que debemos a los animales, pero algo hemos avanzado y parece evidente que, hoy, los circos deben de prescindir, como mínimo, de presentar números de animales que forman parte de la fauna salvaje, aunque pregonen que han sido criados en cautividad o argumenten que los elefantes proceden de Ásia donde estos animales están en muchos casos domesticados y se utilicen como fuerza de trabajo.

En la polémica suscitada en Barcelona, el pasado octubre, ante la prohibición de su ayuntamiento de que el Gran Circo Mundial exhibiera en su programa animales salvajes, tal como señalan las ordenanzas municipales, se han dicho, como siempre sucede, muchas tonterías y una de ellas es la de que, por este camino, los proteccionistas acabaremos metiéndonos con todo. Desde luego, hay en el tema de los animales muchos motivos para meterse: los toros, las granjas intensivas, la vivisección, las crueldades que se cometen con los animales de compañía, el maltrato a los caballos en muchas hípicas, la caza por deporte y, por supuesto, la destrucción de los hábitats de la fauna libre. Infinidad de temas e infinidad de matices en cada tema. Pero los proteccionistas sensatos -o que nos creemos sensatos- también sabemos que, aunque el mal está en todas partes -mucho más que el bien-, el avance hacia un mayor respeto hacia los animales, hacia una mayor sensibilidad hacia ellos, es un avance estratégico que, difícilmente, puede plantearse como la guerra total de hoy para mañana, y, en este camino, las leyes y su cumplimiento es la base de todo. No se trata de que el león esté bien cuidado en el circo -si es que lo está- y se le quiera mucho, se trata de que los leones tienen que estar donde tienen que estar y que Tarzán (yo veía las películas de Weismuller hasta 6 y 7 veces) no puede aparecer, salvo que, en serio, le vaya en ello la pelleja, acuchillando rinocerontes.

Evidentemente, cuando se da un paso en favor de la protección de los animales, surge hoy, enseguida, la posibilidad de contradicción. Alguna ya apareció en la prensa en la citada polémica. ¿Por qué no los animales en el circo y sí los delfines en el zoo de Barcelona? ¿Por qué no prohibimos que los restaurantes sirvan langostas que se las cuece en vivo? ¿Por qué no prohibimos la doma de caballos que, como toda doma, supone un sufrimiento, un maltrato para el animal?. Pues mire usted, es posible que un día estas prohibiciones lleguen; incluso es posible que un día no se obligue a los niños y muchachos a estudiar. Yo sufría de niño mucho con esto y son bastantes los casos de quien se llega a suicidar antes de verse con terribles notas ante sus padres. En cualquier caso, en este avanzar, no debemos ir criticando lo que de bueno conseguimos, ni debemos de hacernos mala sangre por lo que aún no hemos conseguido. El problema de fondo ha sido y es siempre el mismo, que somos la humana una especie que hemos actuado a nuestro antojo contra los animales y todavía hay quien, por ejemplo, le parece bien que cojamos una escopeta y nos dediquemos a matar por capricho palomas y perdices o hacer otras lindezas con lo que tiene vida, incluida la nuestra, porque tampoco parecemos ser mejores muchas veces con nosotros mismos.

La humanidad avanzará en serio si ética y moralmente lo hace al mismo tiempo y, en este sentido, el pensamiento proteccionista en favor de los animales, puede parecer en ocasiones como la voz que clama en el desierto. Por esto, desde el punto de vista práctico, conviene medir en cada momento los pasos a dar, porque todos, evidentemente, aún en el caso de que se tuvieran las fuerzas para hacerlo, no pueden darse a la vez, so pena de hacer un discurso por el que la sociedad quizá no está preparada y ello al margen del debate, cada vez más amplio e intenso, al que se van incorporando de forma creciente científicos, filósofos e intelectuales en general, y que, llegando a la calle, contribuye a dinamizar las acciones prácticas, como es el caso, por ejemplo, de las leyes que deben regular nuestro comportamiento. La inmensa mayoría de los ataques que reciben las organizaciones, grandes o pequeñas, que tratan con la acción práctica de velar por la mejora de nuestra actitud hacia los animales son de una naturaleza muy infantil, cuando no están basados en razones egoístas de provecho propio, pero en el otro extremo, es decir, en el caso de muchas ONG centradas en esta actividad defensora, es también frecuente la postura infantil de quererlo todo al instante, sin caer en la cuenta de que ninguna utopía en estado puro prosperó jamás y que las situaciones, siempre, hay que irlas reconduciendo. El infantilismo revolucionario ya ha sido estudiado -y rechazado- en política y en este tema conviene no olvidarlo.

En fin, más de un país ha acabado con los animales salvajes en los circos y hoy le ha tocado hacerlo a Barcelona, y nos parece muy bien. En mi época de niño esto hubiera resultado imposible, lo que demuestra que no cualquier época pasada fue mejor; al menos, en este caso, para los animales.

 
La crueldad no es bella
41 - noviembre / diciembre 2004
JUGANDO SUCIO:
EXPERIMENTACIÓN CON ANIMALES EN COSMÉTICA Y PRODUCTOS DE LIMPIEZA
por Nuria Querol i Viñas
Bióloga. Criminal profiler. Coordinadora del Área de Relaciones Internacionales de la Fundación Altarriba.

Cabría preguntarse, en primera instancia, por qué se llevan a cabo experimentos en animales para elaborar cosméticos.

Cada año se lanzan al mercado nuevas fórmulas de productos para el aseo personal, cosméticos y limpieza… pero antes de llegar a las estanterías de supermercados y perfumerías, donde los compramos, han atravesado una serie de pruebas innecesarias, dejando atrás millones de animales mutilados, quemados, gaseados y sacrificados. Resaltemos pues que estos tests son innecesarios y que existen numerosos laboratorios que utilizan métodos de investigación y pruebas de seguridad sin animales. Pero a pesar de ello, aún hay quien argumenta el uso de animales para garantizar la seguridad del consumidor, o para cubrirse las espaldas en caso de denuncia.

A menudo se cree que las Directivas Europeas y la Food, Drug and Cosmetic Act de EEUU exigen las pruebas con animales, pero no es así, por lo que millones de ellos siguen siendo víctimas inocentes de experimentos crueles y dolorosos.

La FDA insta a los laboratorios a llevar a cabo las pruebas necesarias para evaluar la toxicidad de sus productos, y los laboratorios experimentan sus productos con animales vivos por inercia y tradición, y porque es barato, pero no porque los resultados tengan mayor valor científico.

El Acta de Cosméticos de la FDA clasifica los cosméticos como “artículos, a parte del jabón, que se aplican en el cuerpo humano con la finalidad de limpiar, embellecer, mejorar el atractivo o alterar el aspecto físico” y los clasifica en 13 categorías:

  • Cuidado de la piel (cremas, lociones, polvos y sprays)
  • Fragancias
  • Maquillaje de ojos
  • Manicura
  • Maquillaje no de ojos (lápiz de labios, base de maquillaje, colorete)
  • Tinte para el cabello
  • Champús, permanentes, cuidado capilar
  • Desodorantes
  • Productos de afeitado
  • Productos para bebés
  • Aceites y sales para el baño
  • Elixires bucales
  • Productos bronceadores
Suena el despertador, nos levantamos. Nos duchamos, utilizamos gel, exfoliante, champú, acondicionador y mascarilla. Nos cepillamos los dientes y nos enjuagamos la boca. Nos ponemos crema reafirmante para el pecho, anti-celulítico y crema hidratante corporal. Nos lavamos la cara, usamos gel, tónico, crema para el contorno de ojos, sérum, crema para la cara, base de maquillaje, pintalabios, colorete, sombra de ojos y máscara de pestañas. Nos retocamos de nuevo el pelo con un poco de laca, gomina y sérum para puntas abiertas. Acaba de empezar el día y, sin darnos apenas cuenta, hemos utilizado un considerable número de productos que pueden haber significado sufrimiento y muerte para los animales. Si realizamos este ejercicio a lo largo del día, seguramente acabaremos abrumados ante el sinfín de compuestos de todo tipo que consumimos y cuya decisión de adquirirlos tiene un impacto mucho más significativo de lo que a priori podríamos pensar…

¿Cómo íbamos a imaginar que la compra de un lápiz de labios puede apoyar los experimentos con animales?

 

¿Qué tipos de test se realizan con animales?

Anualmente, son millones los animales sometidos, en vivo, a todo tipo de pruebas para productos cosméticos, de higiene personal y de limpieza.

Se obliga a conejos, cobayas, ratas y ratones, a ingerir sustancias diversas, o se les aplican compuestos potencialmente irritantes o corrosivos en la piel y en los ojos para ver qué pasa. Tras el tormento, son sacrificados o reutilizados.

A pesar de que el número de animales usados para este tipo de pruebas ha disminuido respecto a años anteriores, se siguen repitiendo los mismos tests obsoletos, en el mismo tipo de animales, año tras año, a pesar de que los resultados que se derivan no se utilizan para salvaguardar la salud humana sino para determinar supuestos niveles de toxicidad de manera poco precisa y no extrapolable. Además, existen métodos alternativos al uso de animales, incluso más rentables económicamente.

Existen distintas pruebas, algunas de ellas particularmente crueles y dolorosas que, año tras año, se vienen repitiendo de forma innecesaria e inmisericorde. De entre ellas, podemos destacar, por su especial dureza y repetición, la Dosis Letal 50 (DL50) y el Test de Draize.

La DOSIS LETAL 50 (DL50)

La prueba DL50 se desarrolló en 1927 para medir la toxicidad aguda de ciertos compuestos en animales vivos. Consiste en la administración forzada mediante ingesta, inhalación o vías parenterales, de distintas cantidades de una sustancia, lo que conlleva dolorosas y agonizantes consecuencias para los animales (dolor, convulsiones, diarrea, hemorragias nasales y bucales, vómitos, muerte).

El test se detiene cuando muere el 50% de la población de los animales (lo que suele suceder al cabo de unos días), y el 50% que sobrevive es sacrificado para determinar diferentes parámetros de órganos y tejidos. Para cada test son necesarios unos 200 animales.

En teoría, el test DL50 proporciona información sobre la cantidad de sustancia necesaria para tener efectos no deseados en los humanos. Sorprendentemente, incluso los mismos científicos que la diseñaron cuestionan su fiabilidad, y sin embargo se sigue realizando.

Los resultados obtenidos de este test varían significativamente debido a diferentes variables, tales como la especie animal, la cepa, la edad, el peso, el sexo, el estado de salud, la dieta, si el animal ha pasado una fase de ayuno antes del test, el método de administración, la temperatura del estabulario (lugar donde están alojados los animales de laboratorio), el tipo de jaula, etc.

Cabe destacar que el DL50 mide la dosis mortal, pero no otros efectos secundarios graves pero no letales, ni efectos indeseados que necesitan ser verbalizados (que el paciente lo diga) como cefalea (dolor de cabeza), parestesias (sensación de hormigueo), sensación de náuseas, episodios de vértigo, etc.

El Gobierno de Gran Bretaña ya no concede más licencias para la determinación de la dosis letal media aguda por el procedimiento clásico (Directriz OECD 401), ya que existen otras alternativas in vivo aceptadas, como el procedimiento de la dosis fija, el método de la clase de toxicidad aguda, y el arriba y abajo (OECD 420, 423 y 425 respectivamente). La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) tampoco admitirá el empleo del procedimiento clásico, por lo que se supone que la eliminara como directriz.

EL TEST DRAIZE

El test Draize fue creado hace más de 45 años por John H. Draize, un toxicólogo que trabajaba para la Food and Drug Administration (FDA) de EEUU. Se utiliza para medir la irritación mediante la observación de los daños que causa una sustancia en los ojos y la piel de los animales. Se suelen utilizar conejos albinos por distintas razones: son baratos, fáciles de obtener, tranquilos y no agresivos, fáciles de manipular por el personal del laboratorio, y tienen ojos grandes con lo que facilita la aplicación y observación de los efectos de la sustancia.

En el test Draize de irritación ocular se aplican soluciones de productos directamente en los ojos de animales conscientes, generalmente sin administración de analgésicos. Durante los siete días que suele durar la prueba, los animales sufren un extremo dolor, úlceras y hemorragias, por lo que se los inmoviliza para evitar que satisfagan su instinto de rascarse y lavarse. Para tal fin, también se suelen mantener los ojos abiertos con clips. A menudo, los animales acaban ciegos... cegados por nuestra vanidad. Al final del test, se sacrifica a los animales para evaluar los efectos internos de las sutancias que se han testado.

En el test Draize de irritación cutánea, se inmoviliza al animal y se aplica la sustancia en la piel afeitada y raída (para lo que se aplica cinta adhesiva sobre el cuerpo del animal y se retira rápidamente varias veces hasta que se desprenden varias capas de piel).

Las sustancias se mezclan con un compuesto para exagerar la reacción y se aplican sobre la piel o bien se inyectan por vía subcutánea, generalmente en conejos o cobayas. El test muestra si la sustancia penetra la piel y causa una reacción alérgica. Es frecuente que se utilicen dosis demasiado elevadas de la sustancia, con lo que se sobreestima la sensibilización.

Estos test a veces no son capaces de detectar las sustancias potencialmente tóxicas ya que puede haber hasta cinco veces de diferencia en la capacidad de absorción de la piel de otros animales y la de los humanos.

Entre los métodos que no utilizan animales y que se consideran como alternativos a éste, destacamos: cultivos de células (obtenidas de cadáveres, biopsias y cirugía plástica), Corrositex, Episkin, SKIN2, MATREX, The Fluorescein Leakage Test.

El test Draize ha sido muy criticado no sólo por las asociaciones de protección animal, sino por miembros de la comunidad científica. A parte de la crueldad implícita de la prueba, los resultados resultan muy poco relevantes para predecir los efectos en la salud y la seguridad humanas. Las diferencias anatómicas establecen ya un importante escollo en la extrapolación, a lo que se une las diferencias en la fisiología de ambas especies:

 
Humano
Conejo
Córnea
Menos fina
Más fina
Secreción lacrimal
Mayor y más frecuente
Menor y menos frecuente
Frecuencia parpadeo
Mayor
Menor
Humor acuoso
Más ácido
Más alcalino

No debe olvidarse que la valoración del test se hace según el observador, añadiendo un importante sesgo: lo que para un observador puede ser una ligera reacción, para otro puede ser una reacción severa, con lo que el test pierde en validez y fiabilidad (características esenciales en cualquier prueba científica). Se estima que su capacidad predictiva en humanos es menor del 50%.
Existen más de 60 alternativas efectivas, pero el proceso de validación es extremadamente lento. Cabe destacar el test HET-CAM (aprobado en Alemania), el EYETEX (solución de proteína de judía) y el BCOP (aprobado en Bélgica)
.

EJEMPLOS OBTENIDOS DE ARTÍCULOS Y ESTUDIOS CIENTÍFICOS

Compuesto
 
Uso habitual
 
Efectos
Dietanolamina
 
Limpiadores
Ceras
Abrillantadores
 
Aumento de la presión sanguínea; midriasis (dilatación pupilar); salivación; lesiones en la piel; alteraciones de la visión; toxicidad aguda moderada; daños en riñón, hígado, médula ósea y médula espinal; degeneración testicular; sedación; coma; muerte.
Éters glicólicos:
2- metoxietanol y
2-etoxietanol
  Limpiadores  
Daño testicular en conejos, disminución de la fertilidad, toxicidad materna, muerte embrionaria prematura, alteraciones del desarrollo, disminución del peso corporal, irritación de ojos y nariz por inhalación, daño renal.
Componentes dentífricos (1)
  Pasta de dientes  
El dentífrico se frota en la parte interna de las mejillas de hámsters sirios dorados 4 veces al día. El quinto día, se sacrifica a los animales y se examina el tejido de la mejilla.
Persulfato amónico (2)
  Decolorantes para el cabello  
Los conejos inhalan la sustancia de un aerosol durante 4 horas, para ver si se afectan las vías respiratorias.
Ácido carmínico (3)
  Lápiz de labios  
Se dieron diversas dosis vía oral a ratones.
Se sacrificaron y se estudiaron las médulas óseas.
(1) Estudio del Departamento de Periodontología, Universidad de Ghent, Bélgica
(2) Estudio de BFGA, Institut an der Ruhr-Universitat Bochum, Alemania
(3) Estudio del Laboratorio de Toxicología genética, Pisa, Italia
¿Qué se pretende estudiar con los tests con animales?
  • Irritación ocular y cutánea
  • Sensibilidad cutánea, alergia
  • Toxicidad
  • Mutagenicidad (alteraciones genéticas)
  • Teratogenicidad (alteraciones en el desarrollo)
  • Carcinogenicidad (potencialidad de causar cáncer)
  • Alteraciones genéticas embrionarias o fetales
  • Farmacocinética (absorción, metabolización, distribución y excreción de una sustancia)
Número de animales utilizados

PRODUCTOS DE LIMPIEZA Y PARA EL HOGAR

Cada año, sólo en el Reino Unido, se prueban hasta 2.000 productos químicos para el hogar en ratones, ratas, cobayas, conejos, cerdos, peces y aves.

En años anteriores también se utilizaban perros. En el año 2000, los tests de toxicidad para productos del hogar en el Reino Unido se incrementaron en un 264%. Existen muy pocas estadísticas de la mayoría de países de la UE, aunque se sabe que en 1990, Francia realizó 21.230 tests de este tipo y España llevó a cabo 15.641 en 1991.

El rango de “productos para el hogar” es muy extenso: lejía, lavavajillas, papel higiénico, detergente para lavadoras, suavizante, limpiahornos, limpiacristales, limpiasuelos, quitamanchas, cera para muebles, ambientadores, etc.

Los fabricantes más importantes son Unilever, Procter & Gamble, Colgate-Palmolive, Reckitt & Coleman y S.C Johnson, todos ellos realizan o encargan test en animales en algún punto de la producción. Se estima que el número de animales utilizados en los tests para cosméticos en la UE oscila entre 35.000 y 40.000, aunque debemos tener en cuenta que la mayoría de tests se realizan en EEUU y Japón.

A pesar de que existen obligaciones legales de realizar estadísticas oficiales del número de animales utilizados, según los artículos 13 y 26 de la Directiva 86/609/EEC, la recogida de datos es incompleta y poco detallada en general.

En lo que se refiere al consumidor, una encuesta de la BUAV y la RSPCA en toda Europa, un 90.5% de los encuestados pedían que los cosméticos fueran etiquetados indicando si habían sido testados en animales o no, para optar o no a su adquisición teniendo en cuenta esa información como imprescindible, y son muchas las marcas que no testan que lo hacen constar en sus etiquetados.

Podemos ejercer presión como consumidores. Quizá algunos laboratorios prefieran los intereses económicos a las implicaciones éticas, pero se pueden modificar sus políticas mediante boicots y campañas de protesta. Cada estación dispara la venta de productos (en verano: protectores, bronceadores y after-sun. . . ), y algunos de ellos han causado sufrimiento y muerte innecesarios en animales (por ejemplo, los cosméticos de conocidas marcas que contienen Mexoryl SX).

Cada vez que vamos al supermercado, podemos ayudar a los animales.

INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO

TERCER INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO SOBRE LAS ESTADÍSTICAS RELATIVAS AL NÚMERO DE ANIMALES UTILIZADOS PARA EXPERIMENTACIÓN Y OTROS FINES CIENTÍFICOS EN LOS ESTADOS MIEMBROS DE LA UNIÓN EUROPEA

De este Informe, realizado en 2003 y que recoge los datos oficiales de 1999 aportados por cada uno de los países, podemos extraer las siguientes conclusiones:

= Sobre el tipo de animal utilizado:
Los ratones y las ratas son las especies más utilizadas con diferencia. Los roedores, junto con los conejos, representan la mayoría de los animales con un 86,9%.

Se observa una notable reducción en el uso de animales de sangre fría en comparación con el informe anterior (12,9%); no obstante, todavía asciende al 6,6% de las especies utilizadas.

Los grupos de artiodáctilos y perisodáctilos comprenden a los caballos, burros y cruces (perisodáctilos) y a los cerdos, cabras, ovejas y vacas (artiodáctilos). Este grupo representa sólo el 1,25% del número total de animales utilizados.

Los carnívoros representan el 0,36% y los primates menos del 0,1% del total de animales utilizados en 1999.

= Sobre la finalidad de los experimentos:
En primer lugar, hay que recordar que los animales utilizados para estudios toxicológicos y otros estudios de seguridad representan tan sólo el 10% del número total de animales utilizados con fines de experimentación.

El número de animales utilizados para estudios toxicológicos de productos/sustancias para alimentos de consumo animal, para aditivos destinados a alimentos de consumo humano, para cosméticos y para el hogar es muy pequeño (4%) en comparación con el resto de productos o fines.

Los productos o materiales destinados a la medicina humana, la medicina veterinaria y la odontología ocupan el 54% de la superficie del gráfico sectorial.

El grupo de productos/sustancias sujetas a la inspección de las autoridades competentes en materia de seguridad de los productos químicos (como plaguicidas y productos químicos industriales) para la salud y el medio ambiente representa el 19% de los animales utilizados. Otro grupo importante es el de “otros” estudios toxicológicos (16%).

= Sobre los ensayos de toxicidad:
Los ensayos de toxicidad aguda y subaguda en animales experimentales son los más utilizados (38%). Si se suma la toxicidad crónica y subcrónica, los ensayos de toxicidad clásica a corto y largo plazo representan el empleo de más de la mitad de los animales utilizados en 1999 para estudios toxicológicos y otros estudios de seguridad (52%).

Los efectos sistémicos, efectos especiales (carcinogénesis y mutagénesis) y la toxicidad a la reproducción representan aproximadamente la mitad de los porcentajes de toxicidad clásica mencionados. La toxicidad medioambiental representa un pequeño porcentaje.

Por último, se registra un 19,5% de “otros ensayos” respecto de los cuales no se facilita mayor información.

alternativas: la CARA HUMANA de la ciencia

El concepto de método alternativo, nace en 1959 con la publicación del libro «The Principles of Humane Experimental Technique» de William Russell, zoólogo, y Rex Burch, microbiólogo.

Las 3 ERRES


Reducción

Disminución del número de animales utilizados
Refinamiento
Modificación de los procedimientos desde el nacimiento hasta el sacrificio del animal, con el fin de mejorar su eficacia o disminuir el dolor o sufrimiento infligido (incluye el concepto de enriquecimiento ambiental, selección del animal con menor capacidad de experimentar dolor, entrenamiento específico de los manipuladores de animales, administración de anastesia y analgésicos cuando sea posible)
Reemplazo
Sustitución de los procedimientos que emplean animales por otros que no los precisen. Se ha demostrado que es posible implementarla en cosmética y productos de limpieza, educación e investigación.

Los test DL50 y Draize han sido criticados desde hace mucho tiempo debido a los problemas de reproducibilidad, validez, fiabilidad y consistencia que presentan. Los métodos alternativos al uso de animales han demostrado ser más eficaces para predecir las reacciones del organismo humano y son también más económicos.

Gracias a los avances tecnológicos y a una mayor amplitud de miras de muchos científicos, se desarrollan métodos alternativos cada año con la esperanza de que su filosofía llegue a ser la norma de las llamadas buenas prácticas de laboratorio. Los métodos en que no se utilizan animales, no sólo son beneficiosos porque se salvan sus vidas, sino porque los resultados se obtienen con mayor celeridad y de manera más económica (no olvidemos que se eliminan los costes de compra de animales, mantenimiento, infraestructura para sacrificarlos y gestionar los residuos biológicos, etc.)

MÉTODOS ALTERNATIVOS

  • Evitar la repetición innecesaria de experimentos in vivo e in vitro: Protocolos y estudios previos: Disponibilidad de la información, intercambio. Flexibilidad. Estrategias integradas
  • Modelos Matemáticos de Predicción. Cinética ambiental de compuestos químicos. Farmaco-toxicocinética (PB-PK). Relación Cuantitativa Estructura-Actividad (QSAR)
  • Mejoras en el diseño de estudios animales. Reducción: número de animales usados. Refinamiento: minimización del dolor y distress; nuevos modelos
  • Uso de organismos inferiores no protegidos. Bacterias, hongos, protozoos, algas, plantas, animales invertebrados
  • Vertebrados en etapas iniciales de desarrollo. Peces, anfibios, reptiles, pájaros, mamíferos
  • Métodos In vitro. Órganos: baños, perfusión, cultivo, cortes, órganos reconstituidos. Explantes, reagregados celulares, micromasas, cocultivos. Cultivo primario de células dispersadas. Líneas celulares/transgénesis. Sistemas libres de células
  • Estudios en humanos. Voluntarios, epidemiológicos, vigilancia.
  • Modelos en la enseñanza y formación. Modelos mecánicos, sistemas audiovisuales, y simulaciones por ordenador y de realidad virtual.

    1. Russell WMS, Burch RL (1959) The Principles of Humane Experimental Technique. Methuen, London. / 2.Repetto G, Repetto M (1995) Métodos alternativos: estudios toxicológicos in vitro. Capítulo 2. En: Repetto M (ed) Toxicología Avanzada. Díaz de Santos, Madrid, pp 37-59. / 3. De la Peña, E.; Guadaño, A.; Barrueco, C.; Repetto, G.; Gonzalez, F., and García, P. 1995. ICLAS/CSIC Working Group on Complementary Methods. Edit. Comité Español del ICLAS / CSIC / CICyT, Madrid, Spain, 101 pp / 4. Repetto G (1995) Recientes avances en la Validación y Aceptación de Métodos alternativos. Revista de Toxicología 12: 3-9.

TestS que no incluyen ningún tipo de animal

  • Test de difusión de agarosa. Evalúa la toxicidad de plásticos y otros materiales sintéticos.
  • Modelos matemáticos e informáticos. Predicen la capacidad de irritación de sustancias según sus propiedades físicas y estructurales.
  • EpiDerm. Estudios de Irritación dérmica y absorción cutánea e investigación dermatológica básica en cultivo de tejido.
  • EpiOcular. Cultivo de tejido que reproduce las características de la córnea ocular.
  • Epipack. Utiliza capas de células humanas clonadas para predecir la reacción a un irritante dérmico
  • Ensayo del rojo neutro. Mediante ordenador se analiza la absorción del tinte rojo neutro por células humanas, medida que correlaciona la toxicidad.
  • Ensayo de conducción transepitelial. Estima el potencial irritante de sustancias.
  • Corrositex. Evalúa la corrosividad o causticidad de compuestos
  • Eytex. Utiliza proteínas de judía para mimetizar la reacción de la córnea (utilizado, por ejemplo, por Avon y The Body Shop)
  • Skintex. La pulpa de calabaza simula la reacción de la piel humana (Eytex y Skintex forman parte del actual Irritation Assay System o Irritection, que evalúa con éxito 5000 compuestos).
  • Testskin. Se usa un cultivo de piel humana para medir la irritación (Avon, Amway, Esteé Lauder, Origins, Bobbi Brown, Clinique).
  • TOPKAT. Software que mide la toxicidad, mutagenicidad, carcinogenicidad y teratogenicidad (entre otros lo usan: el ejército de EEUU, la Environmental Protection Agency, y la Food and Drug Administration).
  • Test de Ames. Test para detectar carcinógenos gracias a un cultivo de Salmonella typhimurium. Llega a detectar 156 de 174 (90%) carcinógenos.
Test que utilizan tejidos o células animales, pero reducen muy considerablemente el uso de animales vivos utilizados para testar la toxicidad
  • 3T3 NRU PT: test de citotoxicidad en el que células de ratón se exponen a sustancias y a la luz, para analizar su potencial fototóxico.
  • Ensayo de Opacidad y permeabilidad Corneal Bovina (BCOP): se usan córneas de bovinos que provienen de mataderos para medir la opacidad directa y la permeabilidad a la fluoresceína (refleja el daño en el epitelio corneal).
  • Test de la membrana Corioalantoidea (CAM): se utilizan huevos fecundados para evaluar la irritación ocular mediante la observación de la reacción de la membrana corioalantoidea.

Hay otros test que usan animales enteros o una parte de ellos, pero aún así reducen el número de animales o ayudan a disminuir el sufrimiento. Estos tests son de “reducción” o “refinamiento”, pero no de “reemplazo”: FETAX (embriones de rana para evaluar la toxicidad potencial), Ensayo de Nódulo Linfático Local (estudio de dermatitis de contacto), TER (Resistencia Transcutánea en Rata, evalúa la corrosividad).

MARCO LEGAL Y PERSPECTIVAS DE FUTURO

Reino Unido, Países Bajos y Austria han prohibido los experimentos con animales en cosméticos, pero aún no hay una prohibición a nivel de toda la UE.

Directiva 2003/15/CE

De conformidad con la Directiva 86/609/CEE y con la Directiva 93/35/CEE es esencial marcarse como objetivo la abolición de los experimentos en animales para ensayar productos cosméticos, y conseguir que dicha prohibición entre en vigor en todo el territorio de los Estados miembros.

Nueva enmienda a la legislación de cosméticos. La 7ª enmienda de la Directiva del Consejo 76/768/EEC, Directiva 2003/15/EC del Parlamento y el Consejo Europeo, que continua la incertidumbre al indicar que se prohíbe de forma inmediata la experimentación con animales en la industria cosmética que cuente ya con alternativas, al tiempo que se fija 2009 como fecha tope para la retirada del resto de métodos.

http://europa.eu.int/eur-lex/es/dat/2003/l_066/l_06620030311es00260035.pdf

La Directiva 2003/15/CE tiene cuatro objetivos principales:

  1. Introducir una prohibición definitiva y permanente de la realización de experimentos con animales para los productos cosméticos en toda la Unión Europea.
  2. Modificar la prohibición de la comercialización de los productos cosméticos que contienen ingredientes o combinaciones de ingredientes experimentados en animales, introduciendo la prohibición de realizar experimentos de ingredientes o combinaciones de ingredientes con animales, y haciendo obligatorio el uso de métodos alternativos validados para probar las sustancias químicas utilizadas en los productos cosméticos.
  3. Revisar las disposiciones legales actuales, a fin de hacerlas conformes a las normas de la Organización Mundial del Comercio y aplicables a nivel jurídico y en la práctica
  4. Mejorar la información proporcionada a los consumidores, autorizando la declaración de que no se ha recurrido a la experimentación con animales.
INTERESES ECONÓMICOS:
LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DEL COMERCIO Y GRANDES MULTINACIONALES

La prohibición de vender cosméticos testados en animales en la UE, hace años que se asemeja de manera dramática al tapiz de la mitológica Penélope. El Parlamento Europeo aprobó esta prohibición, pero su entrada en vigor se ha postpuesto ya en varias ocasiones. La Comisión Europea propuso en su día la prohibición de cualquier experimento con animales en materia cosmética, además de la venta del producto. El voto pasó al Consejo de Ministros, donde se ha encontrado el escollo.

¿Por qué es necesaria la prohibición de la venta?

Hay que prohibir los experimentos con animales, pero es crucial la prohibición de la venta de cosméticos que hayan sido probados en animales, porque los laboratorios harán los tests fuera y venderán después sus productos en la UE, lo que no erradicaría la experimentación sino que la cambiaría de lugar.

La Comisión Europea ha sido reticente a la prohibición de la venta a causa de la situación comprometida en que se situaría a la OMC. La Organización Mundial del Comercio (WTO, World Trade Organization) es la organización que regula a nivel internacional el comercio entre países, y sus empleados aseguran que el bienestar de los animales no es una prioridad política suficiente para abrir una disputa en los acuerdos comerciales. La OMC ya ha tenido que valorar en algún caso la conveniencia de las prohibiciones comerciales, como en el caso del Acta de Proteccción de Perros y Gatos en EEUU, en que se prohibió la importación de pieles de gatos y perros desde Asia por ser “ética y estéticamente aborrecible para los ciudadanos de EEUU”. A pesar de esta acertada decisión (que obedece a motivos comerciales y no éticos, porque la gente dejó de comprar), la OMC ha tirado por la borda medidas otras progresistas de protección de animales: la UE propuso la prohibición de la trampa leg-hold (cepo) y la venta de pieles de animales capturados con este horrible método, en 1991, para entrar en vigor en 1995. Pero por miedo a los posibles conflictos que supondría para la OMC, se retiró la propuesta. Lo mismo ha pasado al tratar de regular el trato a los animales de consumo.

Otro aspecto que subyace en cosméticos es el poder de las grandes firmas, pues algunas aún realizan tests obsoletos en animales y mueven grandes sumas de dinero. El Parlamento Europeo exigió que se aplicara la Directiva de prohibición de comercialización de cosméticos experimentados sobre animales, que debería haber entrado en vigor el pasado 1 de julio de 2002 y después se esperaba para este mismo año, pero tuvo que postponerse hasta el 2009. La representante de Medio Ambiente, Salud Pública y Política del Consumidor, Dagmar Roth-Benhrendt, se mostró airada por la negativa de Francia y declaró que “ya existen suficientes productos cosméticos en el mercado y los animales no deben sufrir más para elaborar otros nuevos». No es raro que uno de los países sea Francia, ya que es la sede de una de las marcas cosméticas más populares. El Gobierno francés, con apoyo de la Federación Europea para Ingredientes Cosméticos, dejó claro que seguirá luchando contra la prohibición anunciada. La advertencia puede ser una respuesta a una amenaza proveniente del mismo Parlamento Europeo. Según la agencia Reuters, un miembro británico del Parlamento Europeo amenazó con iniciar un boicot contra L’Oréal, el grupo francés líder mundial del sector. Un portavoz de la compañía aseguró que L’Oréal dejó de experimentar en animales en 1999 y que lleva 20 años buscando pruebas alternativas. Aunque realiza algunos test in vitro, aún hizo pruebas de toxicidad e irritabilidad cutánea y ocular en animales para probar, por ejemplo, un nuevo ingrediente de sus recientes protectores solares. Francia se ha dirigido al Tribunal Europeo de Justicia para subrayar que la ley aprobada en febrero rompe acuerdos con la Organización Mundial del Comercio, y que tendría un impacto negativo desproporcionado sobre la industria europea si se compara con los beneficios que se conseguirían por velar por la salud de los animales.


 
Dopaje y malos tratos
40 - septiembre / octubre 2004

por Stella Folch-Rusiñol
Fundación Altarriba / ADE

El dopaje está de moda. Constantemente nos llegan noticias por prensa y televisión de como grandes atletas, grandes deportistas caen en desgracia, por pecar de vanidad y ceder a la tentación de superar metas, de conquistar puntuaciones gracias a sustancias que alteran su estado físico.

Recordemos ciertas gimnastas de quince o dieciséis años con cuerpos totalmente infantiles, cuerpos que físicamente no superan los nueve; ciclistas que parecen sobrehumanos; atletas con cuerpos sansónicos, etc.

La definición de dopaje es muy estricta y severa. Se considera dopaje a cualquier sustancia que altere la evolución y estado natural. Así pues si estamos constipados una simple aspirina da positivo en un control antidopaje.

Federaciones y jueces deportivos están tomando medidas para frenar el uso y abuso de ciertas sustancias.

Evidentemente, en e