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La
fiesta de San Juan Bautista se celebra el 24 de junio, en
coincidencia con el solsticio de verano, una fecha importante
para muchos pueblos desde antiguo, especialmente los del
mar Mediterráneo. Las celebraciones de San Juan son
de origen pagano y han heredado una serie de rituales, prácticas
y costumbres que parecen estar basadas en celebraciones
precristianas.
La noche de San Juan, 23 de junio, es la más corta del año en el hemisferio norte y significa el triunfo de la luz sobre la oscuridad. En sus rituales las características principales son el sol, el fuego y el agua, y las hogueras que se encienden esa noche preservan de todo mal durante un año. La leyenda dice que las cenizas curan las enfermedades de la piel y que es conveniente saltar la hoguera un mínimo de tres veces para tener un buen año. |
ANIMALES
DE COMPAÑÍA Y PETARDOS
Estamos
ante un ejemplo de cómo nuestras celebraciones
pueden suponer para los animales momentos de pánico
y de estrés, por lo que es importante ser un dueño
responsable y preparar a nuestros animales antes de que
en la zona empiecen a lanzarse petardos y cohetes. Recuerda
que son centenares los animales que escapan presa del
pánico y se pierden, y no siempre los encontramos:
pueden resultar herido o muertos por un vehículo,
robados, ir a parar a un centro en el que los sacrifiquen,
etc.
Además,
recuerda también que su oído es mucho más
sensible que el nuestro, por lo que el nivel de sonido
para ellos es mucho mayor, y podrían llegar a sufrir
problemas de tímpano.
TUS
ANIMALES
DESENSIBILIZARLOS
No todos los
animales de compañía manifiestan miedo a los
cohetes y petardos. Los etólogos consideran cuando
los perros que tienen miedo a los fuegos artificiales es
porque el sonido es extremo y porque no están acostumbrados
a él. Pero muchas veces esto puede arreglarse mediante
un entrenamiento de desensibilización, tanto en perros
adultos como en cachorros.
Si cada vez
que el animal siente miedo por este motivo vas a abrazarlo
o a tranquilizarlo, estás reforzando su idea de que
algo horroroso ocurre, y todo irá a peor.
El proceso
de desensibilización consiste en irlo acostumbrando
poco a poco, y hay que empezar despacio. Elige un CD con
efectos de sonido (tormentas, petardos, etc.) y ponlo a
volumen bajo. Ve subiendo muy despacio hasta que notes una
reacción en el perro, por ejemplo que endereza las
orejas. Déjalo a ese volumen durante un cuarto de
hora más o menos, mientras atraes su atención,
juegas a algo con él y actuas con absoluta normalidad.
Sobre todo no le digas ninguna palabra tranquilizadora de
las que uses habitualmente. El mensaje que tiene que llegarle
es "no pasa nada, ¿por qué te pones nervioso?
no entiendo qué te pasa". Sal de la habitación
unos minutos, y vuelve a entrar como si nada.
Repite cada
día subiendo el volumen despacio de un día
para otro. Piensa que el proceso puede ser largo según
el nivel de pánico de tu perro, y que una vez superado
quizá requiera sesiones "de recuerdo" de
vez en cuando.
Por desgracia,
hay animales que padecen esta fobia de manera desorbitada,
y no parece haber nada adecuado para que entiendan que no
hay peligro. En este caso, y en otros que consideres necesario,
habla con tu veterinario que te aconsejará si el
animal necesita algún tranquilizante y cual. NO
LE DES NADA POR RECOMENDACIÓN DE AMIGOS O PARIENTES:
HABLA CON TU VETERINARIO.
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