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Memoria económica de la sede central
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en CATALÀ  

 

En su conjunto, la actividad administrativa de una protectora (o de cualquier entidad sin animo de lucro de cualquier sector) supone miles de horas de distintas personas en gestiones e intervenciones de todo tipo, que son imprescindibles para el conjunto del trabajo de dicha entidad, tanto en el campo directo de acción como en la generación de recursos económicos para poder seguir trabajando, y que en la medida en que se profesionaliza supone además un obligado coste.

Los ejercicios anuales de la Fundación Altarriba no se corresponden con el año natural, sino que comienzan en el mes de octubre, y finalizan en septiembre del año siguiente. En esta sección hablamos exclusivamente del trabajo que se realiza desde la sede central de la Fundación.

   
   

Oficina central
de Fundación Altarriba

Las oficinas centrales de la Fundación Altarriba, donde reside su sede principal, no han sido sólo el motor fundamental que ha generado todas sus actividades, sino que además han hecho posible su funcionamiento desde el punto de vista administrativo, económico y político, y de no contar con ellas y, sobre todo, con su equipo, el trabajo de la entidad hubiera sido inviable.

Es imposible que sin su mantenimiento, y el costo que ello representa, hubiera podido llevarse a cabo una actividad cada vez más compleja y amplia a favor de los animales, directa o indirectamente, que es la que ha dirigido en la práctica todas las iniciativas llevadas a cabo, y la que ha tratado de ordenar e impulsar todo este esfuerzo hacia una sola finalidad.

Desde dentro o desde fuera puede opinarse sobre la mayor o menor validez de su acción, que ha supuesto más de 108.000 horas de trabajo en la gestión de refugios, en rescates de animales, en numerosas actuaciones en defensa de los gatos callejeros, en campañas, en acciones políticas y ante la ley, en la creación y edición de medios de comunicación, en la organización de congresos y conferencias, en el asesoramiento y atención de consultas, … Sin un órgano central que dirija y coordine estas tareas, y sin un engranaje humano que las haga factibles, es imposible obtener un nivel adecuado de eficacia.

Ciñéndonos al tema económico, siempre vital, las necesidades económicas de la Fundación Altarriba han sobrepasado en mucho las aportaciones periódicas de los socios, y la obra de ésta hubiera sido inviable de no haberse generado otros recursos por otras vías. Puede pensarse que dichos recursos, o parte de ellos, no hubieran sido necesarios de haber reducido sensiblemente nuestras actuaciones, yendo hacia atrás. Pero cabe también preguntarse si esta es la mejor manera de incidir sobre nuestra sociedad a favor de los animales, y dónde está ese teórico punto óptimo de un menor compromiso que acarree menos costos. El ejemplo de nuestros refugios de animales abandonados es un buen ejemplo: por lo general son deficitarios, y si los consideramos en su conjunto, descubriremos que en tan solo tres años han arrojado unas pérdidas globales de 323.310 €, después de sumar todos los ingresos que generan. ¿Qué hacemos? ¿Los suprimimos? No tendría sentido salvo que estuviéramos refiriéndonos a una actividad empresarial en busca beneficios para repartirlos entre los propietarios. Por tanto, alguien debe asumir la responsabilidad de buscar nuevos recursos y evitar que vayamos hacia atrás.

Tratándose de una ONG, como es nuestro caso, hay quienes tienden a pensar que un órgano central devora parte de los recursos y es un foco de costosa burocracia. Nosotros mismos hemos recibido duras críticas (generalmente mal pensantes) en ese sentido. La burocracia suele tener mala fama. Quienes opinan así tienen la idea de que el dinero que aportan se pierde en parte, e innecesariamente, por este camino. Pero es una idea equivocada, al menos en nuestro caso y, como decimos, suprimir este órgano significaría el fin de nuestra actividad. Para tranquilidad de estas personas, afirmamos rotundamente que las aportaciones de los socios han sido siempre aplicadas a la finalidad que deseaban, tanto si se trataba de refugios como de otros fines.

   
   
Información económica
   
 
INGRESOS
GASTOS
Diferencia
 
           
2006 - 2007
284.522 €
305.174 €
- 20.652 €
 
2005 - 2006
257.511 €
321.489 €
- 63.978 €
2004 - 2005
466.185 €
332.494 €
133.691 €
 
Totales
1.008.218 €
959.157 €
49.061 €
 
           


La Fundación no imputa aquí los ingresos procedentes de créditos ni de préstamos, como tampoco los gastos derivados del pago de hipotecas de otras propiedades de nuestra entidad

 

Los ingresos están constituídos por cuotas de socios (Club de los 500), donativos, algún legado y, en el ejercicio 2004-2005, el beneficio resultante de la venta de un inmueble (sobre el que pesaba una hipoteca y otras deudas, y que pudimos adquirir en su día gracias a los donativos de una benefactora extranjera, que aprobó la venta).

El coste que supone una entidad con la actividad de Fundación Altarriba y su órgano central no se refiere solamente al personal que opera, y que en bastantes casos es voluntario a tiempo parcial o completo, sino que también debe contemplar otras partidas reales. Por ejemplo, en el ejercicio 2006-2007 los gastos financieros (que incluyen los derivados de la devolución de cuotas de socio por impago) ascendieron a 43.834 €, y las amortizaciones a 19.367 €, con lo que tan solo estas dos partidas representan un coste mensual de 5.266 €; dicho de otra forma, se requieren 585 socios con una cuota mínima mensual de 9 € para cubrir únicamente estas dos partidas. ¿Y quien es capaz de evitarlas?

Mucha gente desconoce estas realidades o no piensa en ella, pero Fundación Altarriba está obligada a hacerlo en su nivel de actuación, sufriendo a veces por ello ataques tendenciosos de quienes no están al tanto de su gestión, o creen ingenuamente que la protección de los animales consiste exclusivamente en pagar pienso y veterinarios, dos partidas que por cierto, y para el último ejercicio citado, han supuesto 160.830 € (13.403 € de media mensual), y eso teniendo en cuenta que un porcentaje importante de productos de alimentación y de medicinas nos llegan como donativo (lo que nos evita realizar ese gasto). Como es lógico, no se nos ocurre la barbaridad de no dar de comer a los animales o dejarlos sin veterinario como medida de ahorro.

   
   
Los pretendidos gastos supérfluos
   

Tampoco faltan quienes apuntan hacia nosotros su dedo acusador sobre pretendidos gastos supérfluos. ¿Y cuales son esos gastos? Los principales puntos de referencia que estas personas señalan como objetivo a censurar son, fundamentalmente: la revista Bú Bup, los libros, los congresos y las conferencias internacionales.

Para empezar, la inmensa mayoría de esos gastos NO han sido cubiertos por los socios y padrinos de la Fundación (que en su conjunto aportaron en 2006-2007 un total de 441.110 €, es decir, menos de lo que durante ese mismo año gastaron sólo los refugios, que fueron 526.939 €). Esos gastos fueron cubiertos con aportaciones económicas de otras entidades y de personas particulares, expresamente para ese fin.

Pero en cualquier caso, ¿son de verdad "supérfluos"? ¿En nuestra incultura (y más en la protección de los animales) son supérfluas las revistas, los libros y los debates sobre nuestros temas? El caso de la revista Bú Bup es sintomático. Comenzó a editarse antes incluso de que se constituyera Fundación Altarriba, y durante estos años ha sido un instrumento de divulgación importantísimo, cuyo alcance ha traspasado el ámbito de nuestros socios, por no mencionar los ingresos en distintos conceptos que a través de ella han llegado hasta nosotros. Hay quien ha señalado que es demasiado lujosa. No lo es; es muy digna y nada más No se trata de hacer un producto mediocre, sin atractivo.

¿Y es realmente censurable poner al alcance de los lectores de habla hispana una parte, aunque minúscula, de la extraordinaria bibliografía en otros idiomas sobre la protección animal? ¿Es censurable informar a quien no sabe y dar armas argumentales para defender esa causa en la que estamos (o deberíamos estar) todos? ¿Debemos enarbolar la bandera del boicot y eliminar cualquier foro de comunicación entre animalistas, o más bien la de la inteligencia y facilitar que la confluencia de personas e ideas acelere el camino que compartimos (o deberíamos compartir) todos?

Desde el primer día, y siempre lo hemos hecho así, la Fundación Altarriba se decidió por una política de acciones en defensa de los animales, en la que las actuaciones de intervención directa se llevarian en paralelo a otras que consideramos fundamentales por su carácter educativo, con indpendencia del nivel al que vayan dirigidas. En definitiva, y utilizando una metáfora, decidimos que además de emplear nuestras fuerzas en achicar el agua del bote con un cubo, íbamos a intentar tapar tantos boquetes como fuera posible. Y también en esto nuestra entidad se ha distinguido.

Acciones educativas

   


Contemplan todas las acciones de esta naturaleza, incluyendo libros, revista Bú Bup, etc.

 

 
INGRESOS
GASTOS
Diferencia
 
2006 - 2007
83.558 €
60.037 €
23.521 €
 
2005 - 2006
70.926 €
87.319 €
- 16.393 €
2004 - 2005
48.729 €
87.515 €
- 38.786 €
Totales
203.213 €
234.871 €
- 31.658 €
 
   

 

 
   
Informe económico
Informe económico
Memoria económica de los refugios
Memoria económica de los refugios
   
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