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The Humane Society of the United States La última plaga mortal de la historia de la Humanidad fue la pandemia de gripe en 1918 que, según las últimas estimaciones, supuso la muerte de casi 100 millones de personas en todo el mundo. La gripe actual tiende a ignorar a los adultos sanos y jóvenes, pero cada pocas décadas surge una corriente que puede matar gente cada vez más joven. En 1918 enfermó casi la cuarta parte de la población de Estados Unidos. Para millones de personas de todo el mundo, lo que empezó con nariz húmeda y dolor de garganta, acabó a los pocos días con los oídos, la nariz y los pulmones sangrando. Las víctimas literalmente se ahogaron en su sangre. Se dice que sus cuerpos (azules por la asfixia) fueron apilados en el exterior de las morgues según se agotaban los ataúdes. ¿De dónde viene esta enfermedad? En un brillante trabajo de médicos detectives, investigadores de Yale y Scripps examinaron cadáveres de víctimas de la gripe de 1918 que habían sido descubiertos, congelados, en Alaska. Los cuerpos presentaban los pulmones llenos de sangre típicos de esta enfermedad. Investigaciones más recientes sobre los tejidos de los cadáveres han completado el mapa genético del virus. La enfermedad procede de la gripe aviar. Ahora ya sabemos que la gripe aviar es la causa original de la llamada gripe humana (influenza) de virus "Tipo A". Aunque los virus pueden afectar a un amplio número de especies, incluyendo el cerdo, el caballo y las aves silvestres, la fuente inicial parece proceder de las aves domésticas como los pollos y los pavos.
"Antes los pollos solían vivir en nuestro corral", explica Charun Boonyarithikarn, de la Oficina se Salud Pública de Thailandia. "No se movían mucho de sitio. Pero ahora, las granjas se han convertido en fábricas a lo largo y ancho del mundo. Millones de pollos se envían a diario a miles de kilómetros. No podemos parar cada pollo, cada pato o cada cerdo. Y son millones de oportunidades para que los agentes patógenos encuentren dónde quedarse". Aunque han muerto más de 100 millones de aves desde el último brote, no han sido más de 100 las personas fallecidas en el sureste asiático por la actual gripe aviar. Casi todos los fallecidos estaban relacionados con la industria avícola, la de la carne o la de los huevos. Investigadores del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos han analizado muslos y pechugas de pollo y comprobaron, en un estudio publicado en marzo de 2005, que la carne de aves infectadas puede seguir siendo fuente de infección.
En una conferencia de prensa, el responsable de la OMS ha manifestado que: "El mundo se encuentra ahora bajo el más alto riesgo de pandemia". Como si lo supiera, la gripe aviar se ha metido en Turquía, la misma puerta de Europa, provocando que la Unión Europea acapare anti-virales para paliar los efectos de una posible pandemia. El Dr. Michael Osterholm, director del Centro de Investigaciones de Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos, es quizás el mayor experto del país en gripe aviar. Intenta describir la potencial catástrofe comparándola a los recientes tsunamis del sur de Asia. "Duplicadlos de forma simultánea en cada ciudad y comunidad rural del mundo, añadid el pánico al contagio, y tendremos una visión de los efectos de una potencial pandemia de gripe.", dice. "Incluso una pandemia de gripe de impacto moderado puede ser el mayor desastre humano individual (mayor que el SIDA, que el 11.9, que todas las guerras del siglo XX y que los recientes tsunamis juntos). Tiene potencial para cambiar la historia del mundo como la Peste Negra cambió la historia de Europa en el siglo XIV". La demanda humana de carne barata no sólo provoca directamente el sufrimiento y la muerte de billones de animales cada año, sino que además amenaza la salud de nuestro planeta y puede amenazar la nuestra propia de muchas más formas de las que imaginamos. |
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The Humane Society of the United States Matanza humanitaria. Suena a contradicción de última generación, o aún peor, a algún tipo de broma macabra. No es ninguna de las dos cosas. En las últimas semanas el mundo ha sido testigo de cómo a través de Asia tantos países han corrido para detener una epidemia mortal de gripe aviar. La OMS define al virus H5N1 como "sin precedentes históricos" por su rápida difusión y su aparición simultánea en distintos países. La enfermedad ha matado a 22 personas en Vietnam y Thailandia y ha infectado granjas avícolas en muchos otros lugares. Y lo que es más, se han detectado en USA y Canadá distintos brotes, lo que ha provocado inmediatas prohibiciones en ambos países en relación con los productos de pollo. Está claro que las medidas para mantener bajo control la gripe aviar no pueden ser mayores, tanto en Asia como en nuestro patio en Norteamérica. Pero los métodos que se utilizan para matar a las aves de granja de las zonas infectadas apestan a pánico, sobre todo en el sudeste Asiático. Hemos visto gente sin los equipos apropiados de protección metiendo uno tras otros a los pollos en bolsas de plástico y quemándolos vivos, o matándolos a palos, o sencillamente tirándolos al río. Han matado así a unos 80 millones de pollos, patos y otras aves en 10 países.
El estilo chapucero de estos matarifes ha sido ampliamente criticado. "Creemos que esta forma de matar a los animales es una clara violación de las leyes de protección animal y de las leyes de prevención de epidemias." ha declarado al Korea Herald un catedrático de Corea del Sur. La Sociedad Thailandesa para la Prevención de la Crueldad con los Animales ha recibido numerosas quejas de personas en estado de shock después de ver cómo enterraban a los pollos vivos. "Esperemos a que las cosas se enfríen para hablar con el Gobierno sobre la mejora de futuros procedimientos", dijo a Reuters el veterinario Chisanu Tiyacharoensri. Como sugiere el veterinario, ahora es no el momento de señalar con el dedo, sino de mirar hacia adelante. Desde la Humane Society Internacional pedimos a los expertos en salud pública y agricultura de todos los países que desarrollen planes de prevención de desastres nacionales y regionales, y no sólo para la gripe aviar, sino también para la encefalopatía espongiforme bovina (mal de las vacas locas) y otras enfermedades que están teniendo crecientes brotes. En el caso de la actual crisis asiática, un plan regional de "buenas prácticas" habría definido el método más adecuado y humanitario para luchar contra la matanza a gran escala de pollos. No habría perdonado la vida a ningún ave, pero habría evitado un infinito sufrimiento a los animales. Y en el caótico mundo de la ganadería y las enfermedades, podría ser lo más cercano a una solución con la "conciencia tranquila" para resolver el dilema de la salud pública. La idea de que una matanza masiva no puede permitirse el "lujo" de minimizar el sufrimiento animal es sencillamente un error. Un sacrificio humanitario es un sacrificio más "sano": enviar trabajadores sin protección a una batalla de plumas es la mejor fórmula para una catástrofe de salud pública. De acuerdo con la OMS, el mayor peligro para un brote de gripe aviar altamente patógena es que el virus consiga mezclarse con el suficiente material genético humano para mutar y ser transmisible entre personas (hasta ahora, sólo se contagia de aves a humanos). Esto podría crear un brote nuevo y virulento contra el que no existe inmunidad.
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The Humane Society of the United States
"Creemos que las peleas de gallos requieren atención inmediata de la OMS, porque existen evidencias sobradas de que el transporte de aves para esta práctica cruel ha sido un factor clave en su difusión a través del sudeste asiático", escribía Pacelle. "Las aves transportadas y empleadas para las peleas sólo sirven para transmitir virus mortales, como la gripe aviar". Razones que se argumentaban en la carta:
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